La medida busca reducir costos en sectores productivos y facilitar la adquisición de vehículos importados. También se permitirá traer unidades usadas bajo un esquema especial.
El Gobierno nacional anunció la apertura de un nuevo esquema para la importación particular de vehículos, tanto nuevos como usados, con el objetivo de flexibilizar el acceso a automóviles extranjeros y abaratar costos en sectores estratégicos. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, confirmó que se eliminarán trabas burocráticas como las licencias previas y se simplificarán los controles, permitiendo a los ciudadanos comprar autos en el exterior para uso personal, con requisitos técnicos que serán verificados en el país.
Además, se proyecta ampliar las condiciones para importar unidades usadas, con especial atención a vehículos de trabajo vinculados a las industrias minera y petrolera. Según el Gobierno, esta decisión podría reducir hasta en un 40% los costos operativos de algunas maquinarias, especialmente en zonas como Vaca Muerta. El anuncio se enmarca en una política general de desregulación del comercio exterior impulsada por el Ejecutivo, que busca promover la competencia y disminuir los precios de bienes de consumo.
Sin embargo, la importación particular no está exenta de costos. A los gastos habituales de flete, seguro, aranceles y tributos, se suma que los particulares no acceden a los precios mayoristas que obtienen los importadores oficiales. Esto significa que un vehículo que cuesta USD 15.000 en origen puede llegar al país por hasta USD 45.000, incluso con descuentos en intermediarios. El precio final depende de si se trata de una unidad dentro del cupo sin aranceles o si se asume todo el régimen impositivo.







