En la antesala de la visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, el Gobierno nacional negó que existan tensiones con la Iglesia Católica y aseguró que el Sumo Pontífice no tiene previsto realizar declaraciones vinculadas con la política local.
La encargada de transmitir la postura oficial fue la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien afirmó que mantiene un diálogo fluido con las autoridades eclesiásticas y descartó cualquier situación de enemistad o conflicto con el Episcopado.
En declaraciones a Radio Mitre, la funcionaria sostuvo que la Iglesia se expresará sobre los temas propios de su misión pastoral, entre ellos la protección de los sectores vulnerables, la pobreza y las problemáticas sociales.
«La Iglesia va a hablar de los temas de la Iglesia, que tienen que ver con la pastoral, con la protección de los vulnerables, con la pobreza, ¿de qué otra cosa hablaría la Iglesia?», expresó.
Pettovello también aseguró que los obispos no mantienen una postura de desacuerdo con la gestión del Ministerio de Capital Humano, aunque reconoció que existen aspectos de las políticas públicas que siempre pueden mejorarse, especialmente en materia de salud, prestaciones sociales y discapacidad.
El Gobierno pidió evitar interpretaciones políticas
Uno de los puntos centrales de sus declaraciones estuvo relacionado con los posibles mensajes que León XIV podría transmitir durante su estadía en el país.
«Hablando con la Iglesia argentina y el Vaticano, no tienen la intención de dar ningún mensaje político. De ninguna manera va a venir el Papa a hacer ningún comentario de la política local. Nos visita un líder mundial, habla de la paz», afirmó la ministra.
En ese sentido, pidió evitar las interpretaciones direccionadas sobre las homilías y declaraciones del Santo Padre, al considerar que sus intervenciones deben comprenderse dentro de la misión y responsabilidad de la Iglesia Católica.
Además, explicó que los pronunciamientos de los obispos sobre cuestiones sociales no necesariamente deben interpretarse como críticas dirigidas al Gobierno nacional.
Como ejemplo, mencionó las declaraciones de representantes eclesiásticos sobre la morosidad y sostuvo que sus expresiones responden a las preocupaciones propias de la Iglesia, sin que eso implique un cuestionamiento político a la administración nacional.
De esta manera, el Gobierno buscó despejar las versiones sobre un posible distanciamiento con las autoridades eclesiásticas en la previa de la visita del Papa León XIV a la Argentina.







