Es el mayor de la provincia del Chaco y el tercero más grande del país. El gobernador Zdero destacó la alianza público-privada y el impacto en el desarrollo regional.
El Parque Solar de Pampa del Infierno, el más grande de la provincia y el tercero a nivel nacional, ya opera con una capacidad instalada de 130 megavatios desde agosto de 2024. El proyecto, impulsado por la empresa MSU Green Energy con una inversión de 100 millones de dólares, permite abastecer a más de 90.900 hogares y cubre gran parte de la demanda energética del interior chaqueño.
Este viernes, el gobernador Leandro Zdero visitó el predio de 320 hectáreas junto al director de MSU Green Energy, Guillermo Marseillan, la intendente local Glenda Seifert, y autoridades provinciales. Durante la recorrida, el mandatario destacó la importancia estratégica del parque: “Este proyecto es clave en la matriz energética provincial. Representa un paso histórico para el Chaco y para toda la región, con un impacto directo en el empleo y el desarrollo productivo”.
Zdero también subrayó la colaboración entre el sector público y privado como modelo de gestión eficiente: “La energía renovable es un motor de oportunidades y reconversión para nuestra provincia. Nos permite avanzar hacia una mayor estabilidad y autonomía energética”.
El parque cuenta con más de 220.000 paneles solares y está conectado al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) gracias a la infraestructura desarrollada por la empresa estatal SECHEEP. Su presidente, Hilario Bistoletti, adelantó que la red permitirá futuras ampliaciones y una centralización en la supervisión de complejos solares de la zona.
Desde MSU Green Energy, Marseillan valoró el impacto regional del emprendimiento: “Este parque, junto a los proyectos en Charata y Villa Ángela, consolida la capacidad de generación local para cubrir gran parte de la demanda del interior chaqueño”.
Por su parte, el ministro de Infraestructura, Hugo Domínguez, destacó que se trata de “una solución limpia, con menor impacto ambiental que las grandes represas, que transforma la matriz energética del Chaco”.
Finalmente, la intendente Seifert celebró que la obra “genera empleo directo e indirecto y posiciona a Pampa del Infierno como un verdadero polo de energía renovable en la provincia”.
Con esta iniciativa, el Chaco da un paso firme hacia un futuro energético más sustentable, eficiente y descentralizado, apostando al desarrollo verde y la autosuficiencia regional.







