Desde la UTA confirmaron que los servicios dejaron de circular y cuestionaron la falta de información oficial sobre el futuro de las prestaciones. También reclamaron garantías para la continuidad laboral de los choferes.
La empresa ERSA dejó de prestar servicio en los ramales A y B de la línea 106 y en la línea 2, una situación que genera preocupación tanto entre los usuarios del transporte público como entre los trabajadores del sector.
La confirmación fue realizada por el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Seccional Chaco, Raúl Abraham, quien advirtió sobre la falta de precisiones oficiales respecto de la reestructuración del sistema y cuestionó la manera en que se está llevando adelante el retiro de las unidades.
Preocupación por la falta de información
Abraham señaló que hasta el momento no existe una comunicación clara sobre cómo se cubrirán los recorridos que dejaron de funcionar ni cuál será el esquema definitivo de prestación del servicio.
En ese sentido, manifestó su preocupación por la incertidumbre que atraviesan los trabajadores y los usuarios que dependen diariamente de estas líneas para trasladarse a sus lugares de trabajo, estudio y otras actividades.
Según indicó, desde el gremio siguen de cerca la situación y mantienen contactos con las autoridades para conocer los alcances de los cambios que se están produciendo en el sistema de transporte urbano.
Retiro de unidades
Uno de los aspectos que más inquietud genera es el retiro progresivo de colectivos por parte de ERSA. Desde la UTA advirtieron que varias unidades fueron retiradas de circulación en los últimos días, en medio del proceso de reorganización del servicio.
Abraham remarcó que cualquier modificación debe realizarse de manera ordenada para evitar inconvenientes a los pasajeros y garantizar la estabilidad laboral de los trabajadores afectados.
Reclamo por los puestos de trabajo
El dirigente sindical aseguró que la principal preocupación del gremio es preservar las fuentes laborales de los choferes y del personal vinculado a las líneas que dejaron de operar.
En ese marco, reclamó que las autoridades y las empresas involucradas avancen en una transición planificada que contemple la continuidad de todos los trabajadores, independientemente de los cambios empresariales o administrativos que puedan producirse.
«La prioridad es que ningún trabajador quede sin empleo», sostuvo Abraham al referirse al escenario que atraviesa el transporte público en el área metropolitana.
Expectativa por definiciones
Mientras tanto, usuarios y trabajadores aguardan definiciones oficiales sobre cómo continuará la prestación de los servicios afectados y qué medidas se adoptarán para garantizar la conectividad en los recorridos que dejaron de funcionar.
Desde la UTA insistieron en la necesidad de brindar información clara y precisa para evitar incertidumbre y garantizar que la reorganización del sistema se realice sin afectar a los pasajeros ni a los empleados del sector.
La situación se produce en un contexto de cambios en el transporte público del Gran Resistencia, donde las autoridades buscan redefinir el esquema de prestación del servicio ante la salida de operadores históricos y la incorporación de nuevos actores.







