Tras la imputación por el robo de fentanilo y propofol, la médica Delfina Lanusse cerró sus redes sociales. La investigación judicial revela una trama de uso recreativo de fármacos con consecuencias mortales.
La causa que investiga el desvío de potentes anestésicos desde el Hospital Italiano sumó un nuevo componente: el «apagón digital» de una de sus principales implicadas. Delfina «Fini» Lanusse, residente de tercer año de Anestesiología, eliminó su presencia en redes sociales tras ser apartada de su cargo e imputada por la Justicia.
Lanusse, quien mostraba un perfil activo con videos en TikTok sobre su vida profesional y social, decidió borrar su cuenta de Instagram (@fini_lanusse) luego de que la exposición mediática alcanzara niveles críticos. Junto a ella, el médico Hernán Boveri permanece bajo la lupa judicial como coimputado en una trama que mezcla medicina, fraude y adicciones.
El origen: Una muerte en Palermo que encendió las alarmas
El caso no comenzó en los quirófanos, sino con una tragedia en un departamento. El 20 de febrero, el anestesiólogo Alejandro Zalazar (31) fue hallado muerto en su vivienda. Los detalles de la escena fueron determinantes:
Evidencia: Una vía intravenosa conectada a su pie y material de infusión.
Sustancias: Frascos de propofol y fentanilo, drogas de uso estrictamente intrahospitalario.
La conexión: La trazabilidad de esos frascos llevó a los investigadores directamente al servicio de Anestesiología del Hospital Italiano.
Tras detectar el faltante mediante un sumario interno, el hospital denunció el robo, lo que derivó en la desvinculación inmediata de Lanusse y Boveri.
«Propo Fest»: El peligroso ritual de los anestésicos
La investigación sacó a la luz una práctica clandestina que ha conmocionado a la comunidad médica: las llamadas «Propo Fest».
Se trata de reuniones privadas donde profesionales de la salud utilizan equipamiento médico real —como bombas de infusión— para administrarse anestésicos con fines recreativos. Según los testimonios recolectados, estas fiestas cuentan con una logística macabra: se designan personas para asistir con ventilación manual (ambucear) a quienes sufren episodios de apnea o depresión respiratoria, efectos secundarios comunes de estas drogas.
El fiscal Lucio Herrera y el juez Javier Sánchez Sarmiento han impuesto medidas severas para los acusados:
Delito imputado: Administración fraudulenta en perjuicio de la institución médica.
Restricciones: Prohibición de salida del país y de contacto entre los imputados.
Allanamientos: Realizados con éxito en los domicilios de ambos profesionales.
Declaraciones: Boveri se negó a declarar, mientras que Lanusse realizó un descargo verbal breve.
Fuente: Minuto Uno







