El hábito de guardar contactos antiguos puede parecer inofensivo, pero representó un riesgo para la seguridad. Las personas desconocidas pueden tener acceso a información personal, como fotos de perfil y estados, lo que pone en peligro la privacidad del usuario.
Además, los ciberdelincuentes podrían aprovecharse de esta situación. Incluso un mensaje de un número antiguo puede poner en riesgo datos si el número fue reasignado a otra persona.
Para evitar estos peligros, expertos en seguridad recomiendan borrar los contactos que ya no usás. Así se protege la privacidad y se mantiene el teléfono libre de posibles amenazas.







