Brasil tendrá segunda vuelta presidencial. Con más del 99% de las urnas escrutadas, el senador del PL suma 47,20% de los votos, casi tres puntos más que Lula (44,96%). Ninguno alcanzó el 50% necesario para ganar en primera vuelta, así que el próximo 25 de octubre definirán la presidencia por los próximos cuatro años.
La jornada tuvo un resultado inesperado. Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, dio la sorpresa y quedó en primer lugar, por encima del presidente Lula da Silva. El oficialismo aspiraba a un cuarto mandato de Lula, y ahora llega al balotaje en un escenario complicado.
Una ventaja que se fue achicando
El conteo empezó con una amplia ventaja opositora: con el 10,92% escrutado, Bolsonaro lideraba con 51,09% frente al 40,67% de Lula. Esa distancia se redujo a medida que entraron los votos del noreste, bastión histórico del líder del PT. La diferencia pasó de unos 10 puntos a 2,3 tras el conteo en esos estados. Al principio habían pesado más los estados del sur, donde el bolsonarismo es fuerte.
El Congreso y la gobernabilidad
El partido de Bolsonaro también tuvo una buena noche en el Congreso: el PL rompió una marca histórica en la Cámara de Diputados. Gane quien gane en el balotaje, ni Lula ni Flávio llegarían con mayoría propia y dependerían del «centrão». Esa es la alianza de partidos de centro y centroderecha que suele decidir el rumbo legislativo en Brasil.
Lo que viene
Las dos campañas arrancan de inmediato rumbo a la segunda vuelta. Mucho dependerá de los votos de los candidatos que quedaron afuera y de cómo se muevan los partidos del centrão.







