Durante la madrugada, una mujer de 60 años se presentó en la División Investigaciones para radicar una denuncia, luego de advertir la desaparición del cesto de basura que se encontraba frente a su domicilio, ubicado en la intersección de las calles Sargento Ozuna y Santa Rosa. Según manifestó, personas desconocidas se lo habrían llevado.
Ante la denuncia, personal policial se dirigió al lugar y realizó las primeras averiguaciones, entre ellas la revisión de cámaras de seguridad de la zona. Fue a partir de esas imágenes que se esclareció la llamativa situación.
Una de las filmaciones captó el momento exacto en que un caballo se acercó al frente de la vivienda para pastar. En ese movimiento, el bozal del animal quedó enganchado en la estructura de hierro del contenedor. Sin advertirlo, el equino comenzó a desplazarse y arrastró el cesto varios metros, llevándoselo “a la rastra” de manera totalmente involuntaria.
Las imágenes fueron exhibidas a la denunciante, quien pudo constatar lo ocurrido y despejar cualquier sospecha de robo.
Tras aclarar el insólito episodio, los investigadores continuaron con las tareas correspondientes para localizar al caballo y recuperar el contenedor de basura, dando cierre a un caso que, lejos de tratarse de un delito, terminó convirtiéndose en una curiosa anécdota urbana.







