La emergencia por los incendios forestales continúa agravándose y las autoridades resolvieron ampliar las evacuaciones preventivas a sectores del callejón de Núñez y zonas de Aldea San Francisco, ante el crecimiento de los focos ígneos iniciados el pasado 5 de enero.
El fuego ya consumió más de 5.000 hectáreas de bosque nativo y matorrales, en una de las situaciones ambientales más críticas de los últimos años.
Evacuaciones y operativo de emergencia
El operativo es coordinado por Protección Civil, que dispuso micros para el traslado de vecinos hacia la Escuela N.º 223, con salida por la Ruta Nacional 40. Las autoridades solicitaron a los pobladores evacuar únicamente con elementos esenciales y cumplir estrictamente las indicaciones del personal de emergencia que trabaja en el lugar.
Con esta nueva medida, ya son más de 3.000 las personas evacuadas en distintos puntos de la provincia, a raíz del avance del fuego y el riesgo que representan las condiciones climáticas extremas.
Ruta 40, nuevamente cortada
El avance de las llamas obligó además a interrumpir de manera total el tránsito sobre la Ruta Nacional 40, en el tramo comprendido entre Puente Salamín y Epuyén, una vía clave para la circulación regional. Solo se permite el paso a residentes, brigadistas y vehículos afectados al operativo de emergencia.
Una situación crítica
El gobernador Ignacio Torres advirtió que la provincia atraviesa la peor sequía desde 1965, lo que agrava notablemente la propagación de los incendios. “Cualquier foco que se inicia tiene un crecimiento exponencial muy difícil de controlar”, señaló, y alertó además por la presencia de ráfagas de viento de hasta 70 kilómetros por hora, un factor determinante en la expansión del fuego.
En el combate de las llamas trabajan más de 300 brigadistas, con el apoyo de dotaciones provenientes de otras provincias y de Chile. El operativo incluye medios aéreos, entre ellos un Boeing 737 Fireliner con capacidad para descargar hasta 15.000 litros de agua por vuelo.
Investigación en marcha.
Mientras algunos focos, como los registrados en el Parque Nacional Los Alerces, habrían sido provocados por tormentas eléctricas, en zonas como El Hoyo y Puerto Patriada la Justicia investiga un posible origen intencional. La fiscalía confirmó el hallazgo de acelerantes y no descarta la aplicación de sanciones penales ejemplares.
La emergencia mantiene en vilo a residentes y turistas de la Comarca Andina, en un escenario marcado por altas temperaturas, sequía extrema y fuertes vientos, condiciones que dificultan severamente las tareas de control y extinción del fuego.







