El comercio minorista pyme registró en diciembre una caída del 5,2% interanual a precios constantes, aunque mostró una mejora en la comparación mensual, con un incremento del 5,2% desestacionalizado frente a noviembre. Así lo indica un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que precisó además que el acumulado de todo 2025 cerró con una variación positiva del 2,5%.
Según el relevamiento, el desempeño sectorial mantuvo la tendencia recesiva, ya que seis de los siete rubros relevados finalizaron el mes con caídas interanuales. Las bajas más pronunciadas se observaron en Bazar y decoración, con un descenso del 15%; Perfumería, que retrocedió 9,8%; y Textil e indumentaria, con una contracción del 8,5%. La única excepción fue el rubro Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción, que registró una leve suba del 0,8%.
En cuanto a la situación de los comercios, el 55% de los empresarios indicó que su actividad se mantuvo estable en comparación con diciembre del año anterior, mientras que el 27,6% señaló un empeoramiento. Este último dato, aunque negativo, representa una mejora relativa de casi 10 puntos porcentuales frente al 37% que había reportado deterioro en noviembre.
El análisis por sectores repitió una dinámica similar, con retracciones interanuales en la mayoría de los rubros y nuevamente con Bazar y decoración y Perfumería entre los más afectados. En contraste, Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción fue el único sector que logró cerrar el mes con crecimiento.
Desde CAME señalaron que diciembre “funcionó como un alivio financiero gracias a las fiestas de fin de año y al cobro de aguinaldos, pero no logró revertir la caída estructural del 5,2%”. En ese sentido, remarcaron que el consumo se mantuvo retraído y racional, con familias que priorizaron ofertas y gastos esenciales ante la persistente pérdida de poder adquisitivo.
De cara a 2026, el informe destaca un clima de cautela optimista. Si bien la mayoría de los comerciantes proyecta una mejora económica, la inversión continúa limitada por los altos costos y la baja rentabilidad. “El desafío del sector será transformar este respiro estacional en una reactivación genuina y sostenida de la demanda”, concluye el estudio.







