El arquero argentino fue víctima de un intento de robo cuando regresaba de un partido por Copa Libertadores. Su vehículo recibió cuatro disparos. El club revisará los protocolos de seguridad.
El arquero argentino Agustín Rossi, jugador del Flamengo, fue víctima de un violento intento de asalto en la madrugada del jueves en Río de Janeiro, cuando su vehículo fue atacado a tiros en plena autopista. Este viernes, efectivos de la Policía Civil se presentaron en el centro de entrenamiento del club, el Ninho do Urubu, para tomarle declaración.
El hecho ocurrió cerca de las 5:30 de la mañana en la Linha Amarela, una vía rápida que conecta la Zona Norte con la Zona Oeste de la ciudad. Rossi regresaba junto al plantel del Flamengo tras disputar un partido de Copa Libertadores en Argentina, donde el equipo empató 1-1 frente a Central Córdoba. Según informaron las autoridades, el vehículo blindado en el que se trasladaba el arquero recibió al menos cuatro disparos. Afortunadamente, ni él ni su chofer resultaron heridos.
El ataque fue parte de una serie de intentos de asalto que afectaron a varios vehículos en la misma zona. Los jugadores Wesley y Gerson fueron los primeros en detectar la presencia de los delincuentes y alertaron a sus compañeros. Minutos después, el automóvil de Rossi fue interceptado y atacado con disparos desde ambos lados. Otro jugador, Nicolás De la Cruz, pasó por el lugar poco después sin inconvenientes.
El vehículo de Rossi terminó con impactos de bala en la puerta del conductor, el espejo retrovisor, la ventana trasera y una de las ruedas. Las imágenes de cámaras de seguridad de la zona están siendo analizadas por la 21ª Delegación Policial de Bonsucesso, que tiene a cargo la investigación.
A través de un comunicado oficial, Flamengo expresó su profunda preocupación por lo ocurrido y anunció que revisará los protocolos de seguridad para los traslados nocturnos del equipo. El club también recordó que no se trata de un caso aislado: en el último año, otros tres futbolistas y un empleado fueron víctimas de hechos similares en Río.
Rossi se pronunció en sus redes sociales y llevó tranquilidad a sus seguidores. “Esta mañana fui víctima de la inseguridad que azota al estado de Río de Janeiro. A pesar del gran susto que pasamos mi familia y yo, estamos bien. Gracias por sus mensajes de apoyo y cariño”, expresó el arquero mediante un comunicado difundido por su oficina de prensa.
Mientras las autoridades avanzan en la investigación para identificar a los atacantes, el club sigue brindando asistencia al jugador y reafirmó su compromiso de colaborar plenamente con la Justicia. El caso vuelve a encender el debate sobre la seguridad en una de las ciudades más afectadas por la violencia urbana en Brasil.







