En un mensaje grabado y transmitido por cadena nacional, el presidente Javier Milei presentó este lunes por la noche el proyecto de Presupuesto 2026, que será enviado al Congreso en las próximas horas. A lo largo de un discurso de marcado tono proselitista, el mandatario defendió su programa económico, reivindicó el equilibrio fiscal como “principio innegociable” y aseguró que “lo peor ya pasó”, aunque admitió que los efectos de su plan aún no se perciben de forma tangible en el bolsillo de los argentinos.
El mensaje presidencial coincidió con cacerolazos que se hicieron oír en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires. Mientras tanto, en la Casa Rosada se trabajaba contrarreloj para cumplir con el límite legal de presentación del Presupuesto, en un contexto político complejo tras la derrota electoral en las legislativas bonaerenses y la necesidad de abrir nuevas instancias de diálogo con gobernadores y legisladores.
«Este presupuesto sostiene, al igual que el enviado el año pasado, el equilibrio fiscal. Hoy el futuro de la Argentina depende fundamentalmente de una sola cosa: que el pueblo y la política se comprometan con el orden fiscal», sostuvo Milei. «No es un mero proyecto de ley: es la ratificación de nuestro compromiso inquebrantable de sacar nuestro país adelante», insistió.
El texto que será girado al Congreso se presenta tras dos ejercicios consecutivos sin un presupuesto aprobado, con la prórroga del plan de gastos de 2023, algo que le permitió al Gobierno manejarse con amplias facultades discrecionales. Sin embargo, en esta nueva etapa política, la administración libertaria ya no contaría con el mismo margen para evitar el debate legislativo, y se anticipa una discusión intensa entre oficialismo y oposición.
Durante su exposición, Milei también envió un guiño al sector privado al proponer “restituir la tan bastardeada presunción de inocencia fiscal”, en línea con su discurso desregulador y de reducción del tamaño del Estado. Asimismo, reiteró su promesa de aumentar las partidas en áreas sensibles como salud, educación, jubilaciones y discapacidad, aunque no ofreció detalles precisos al respecto.
En clave ideológica, el Presidente reiteró críticas al legado económico de las últimas décadas y defendió su programa como un cambio de paradigma. “Durante más de 100 años fuimos el laboratorio de las teorías más descabelladas”, lanzó. “Todos los caminos alternativos al equilibrio fiscal ya se intentaron y fracasaron”, agregó, al tiempo que fustigó el modelo keynesiano de estímulo a la demanda como responsable de los recurrentes ciclos de inflación y estancamiento.
Milei también destacó como “logros efectivos” de su gestión la baja sostenida de la inflación, la reducción de la pobreza, la disminución de impuestos y la salida del cepo cambiario, aunque aún no se han publicado indicadores oficiales que reflejen todos esos puntos. “Los años más duros ya pasaron. Ustedes son los protagonistas de este proceso”, dijo, en tono épico y en busca de mantener el respaldo ciudadano.
El Gobierno buscará ahora capitalizar políticamente este nuevo paso con la presentación del Presupuesto, en momentos en que intenta recomponer vínculos con sectores del Congreso y las provincias. «El rumbo está fijado en piedra», advirtió Milei. La discusión parlamentaria recién comienza.







