La crecida del río Paraná alteró la actividad en la costa de Corrientes y obligó a cerrar la playa Islas Malvinas I.
El avance del agua cubrió toda la arena disponible y alcanzó las pasarelas y escalinatas, por lo que la Municipalidad resolvió inhabilitar el acceso el viernes 9 de octubre.
La medida afecta a vecinos y turistas que utilizan el lugar para descansar y disfrutar de la costa, en una época en la que comienzan las actividades vinculadas con la temporada de playas.
El agua avanzó sobre el sector recreativo
El nivel del Paraná llegó a los 4,92 metros en la capital correntina cuando se tomó la decisión. El registro representó un incremento respecto de la semana anterior.
Ante ese escenario, las autoridades vallaron y señalizaron el predio para evitar el ingreso de personas. La Guardia Urbana realiza controles permanentes debido a los riesgos asociados con las corrientes y a que el boyado quedó oculto bajo el agua.
La playa Islas Malvinas II, ubicada cerca del sector afectado, también se encuentra bajo monitoreo.
La evolución del río será determinante
El comportamiento del Paraná definirá cómo continúa la situación en los balnearios de Corrientes. Por el momento, las autoridades priorizan la seguridad y mantienen las restricciones en el sector clausurado.
El episodio muestra cómo las variaciones del nivel del río pueden modificar la actividad turística y recreativa en las ciudades ribereñas, incluso antes de que se alcancen las cotas de alerta o evacuación.








