La obra hídrica, financiada por el Gobierno nacional, beneficiará de manera directa a unas 600.000 personas y permitirá mejorar el abastecimiento de agua potable en 40 localidades chaqueñas.
El gobernador del Chaco, Leandro Zdero, junto al secretario de Obras Públicas de la Nación, Bernardo Bartolomé Heredia, recorrieron este jueves los principales frentes de obra del Segundo Acueducto del Interior y verificaron el avance de un proyecto estratégico para fortalecer el sistema de provisión de agua potable en la provincia.
Durante la recorrida, las autoridades supervisaron los trabajos que se ejecutan en las tomas de agua ubicadas sobre el río Negro, en Makallé, y en la Planta N° 4 de Barranqueras, además de otros puntos clave de la infraestructura hídrica provincial.
Participaron también de la visita el ministro de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos, Hugo Domínguez; el presidente de Sameep, Nicolás Diez; el subsecretario de Energía, Joaquín Sabadini; el subsecretario de Proyecto y Planeamiento, Jorge Grisóstolo; legisladores y funcionarios nacionales y provinciales.
Una obra clave para el abastecimiento de agua
El Segundo Acueducto del Interior es una de las obras de infraestructura más importantes del Chaco y tiene como objetivo incrementar la capacidad de distribución de agua potable, mejorando el servicio para miles de familias en distintas localidades de la provincia.
Actualmente, los trabajos avanzan en distintos frentes de manera simultánea, entre ellos el cruce del puente sobre el río Negro, en Makallé; la Planta N° 4 de Barranqueras; la obra de toma del acueducto y la construcción de la cisterna de Presidencia Roque Sáenz Peña.
La ejecución está a cargo de Sameep junto a una Unión Transitoria de Empresas (UTE), con financiamiento del Gobierno nacional por un monto de 80.000 millones de pesos.
“Una obra que se prometió durante años y no avanzó”
Durante la supervisión, el gobernador Leandro Zdero destacó la importancia de los trabajos realizados y aseguró que la obra representa un cambio significativo para el sistema hídrico provincial.
“Con la intervención realizada en Makallé se corrigió el baipás mediante la colocación de cañerías de mayor dimensión, lo que permitirá duplicar el caudal de agua”, explicó el mandatario.
En ese sentido, afirmó que el proyecto permitirá dejar atrás una etapa de anuncios sin avances concretos. “Se trata de un cambio trascendental de una obra que se prometió durante años y no avanzó”, sostuvo.
Zdero remarcó además que la Provincia no hubiera podido afrontar el costo total del proyecto con recursos propios y destacó el acompañamiento del financiamiento nacional para garantizar su continuidad.
Beneficio para más de 600.000 chaqueños
El gobernador señaló que, si las condiciones climáticas acompañan, la obra podría estar finalizada a mediados de 2027. Una vez concluida, tendrá impacto directo en 40 localidades chaqueñas e indirecto en otras 60, mejorando el acceso al agua potable para más de 600.000 habitantes.
Desde los gobiernos provincial y nacional coincidieron en que la continuidad de los trabajos permitirá responder a una demanda histórica de la comunidad chaqueña y consolidar una infraestructura fundamental para garantizar un servicio más eficiente, seguro y sostenible.
El avance del Segundo Acueducto del Interior representa un paso central dentro del plan de fortalecimiento del sistema hídrico provincial, con el objetivo de brindar mejores condiciones de vida y mayor previsibilidad en el acceso al agua potable para miles de chaqueños.







