El presidente Javier Milei emprenderá este martes por la noche un nuevo viaje a España para participar de la Cumbre Iberoamericana de Madrid, en una gira internacional que tendrá como telón de fondo las diferencias diplomáticas con los gobiernos de Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula da Silva.
La delegación argentina participará del encuentro previsto para el miércoles 4 y jueves 5 de noviembre, que reunirá a representantes de los 22 países de la comunidad iberoamericana. El mandatario estará acompañado por Karina Milei y el canciller Pablo Quirno.
Uno de los principales focos de atención estará puesto en la relación con España. En las últimas horas, Pedro Sánchez volvió a cuestionar la influencia de dirigentes extranjeros en la política de su país y lanzó una referencia que fue interpretada en la Casa Rosada como una alusión directa al Presidente argentino.
Durante el foro World in Progress, el líder del Partido Socialista Obrero Español sostuvo que “España se gobierna desde España, no desde Washington, Tel Aviv, Moscú o Buenos Aires”. También cuestionó a los partidos de extrema derecha y afirmó que responden a intereses de terceros.
Las declaraciones se produjeron en plena campaña electoral española, con las elecciones previstas para el 29 de noviembre. En ese contexto, Sánchez busca instalar una comparación entre las fuerzas opositoras españolas y el Gobierno de Milei.
Desde el entorno presidencial argentino no descartaron que durante la cumbre pueda producirse un nuevo intercambio de declaraciones. La relación entre ambos mandatarios atraviesa un período de fuertes diferencias, que tuvo uno de sus episodios más recientes durante la visita de Milei a Madrid en octubre.
Pero España no será el único escenario de tensión. En la cumbre también estará el canciller brasileño Mauro Vieira, mientras que Lula da Silva decidió no asistir, por lo que no habrá un encuentro entre ambos presidentes.
La relación con Brasil se deterioró por los posicionamientos públicos de Milei en favor de Flávio Bolsonaro y sus críticas al mandatario brasileño. En agosto, Brasil retiró a su embajador de Buenos Aires y redujo el nivel de representación diplomática al de encargados de negocios.
A ese escenario se sumó la controversia por el paso de Flávio Bolsonaro por Puerto Iguazú, rumbo a Estados Unidos, y las investigaciones judiciales para determinar si existió algún tipo de colaboración irregular de organismos argentinos. Desde el Gobierno aseguraron que el dirigente presentó documentación válida y que remitieron los registros correspondientes a la Justicia.
En este contexto, la participación argentina en la Cumbre Iberoamericana se desarrollará en medio de diferencias con dos gobiernos de la región y Europa. La agenda institucional incluirá cuestiones de cooperación económica, innovación, desarrollo sostenible, movilidad académica y seguridad, aunque la atención política estará puesta en los posibles contactos y declaraciones que surjan durante el encuentro.







