Miguel Ángel Simek Godoy, de 24 años, murió este jueves 3 de septiembre luego de permanecer internado durante más de dos semanas por las graves heridas que sufrió durante un episodio con arma de fuego ocurrido el pasado 17 de agosto en Resistencia.
El joven había resultado herido durante un enfrentamiento registrado en la zona de avenida Lavalle, en el marco de un conflicto que mantenía con Miguel Darío Pérez, con quien, según la información incorporada a la causa, existían diferencias de vieja data.
Tras el episodio, Simek fue trasladado al Hospital “Dr. Julio C. Perrando”, donde los médicos constataron una herida de arma de fuego en el tórax y una fractura del húmero derecho provocada por un proyectil.
En un primer momento se había informado que la lesión en el tórax no había comprometido órganos vitales. Sin embargo, debido a la gravedad de las heridas, el joven continuó internado bajo atención médica hasta que este jueves se confirmó su fallecimiento.
Luego del enfrentamiento, Miguel Darío Pérez se presentó espontáneamente ante la Policía, alrededor de las 10, y entregó un revólver calibre .38, que fue secuestrado y quedó a disposición de la investigación para las pericias correspondientes.
A partir de ese momento comenzaron a analizarse las distintas versiones sobre lo ocurrido durante la pelea.
De acuerdo con lo señalado por la defensa de Pérez, durante el enfrentamiento habría logrado quitarle el arma a Simek y efectuó los disparos en un contexto que fue planteado como un acto de defensa propia.
Sin embargo, el hermano de la víctima dio una versión diferente ante los investigadores. Según su relato, Pérez habría tenido el arma y disparado contra Simek cuando el joven intentaba retirarse del lugar.
El fallecimiento de Simek modifica el escenario judicial. La investigación había comenzado inicialmente por lesiones graves provocadas con arma de fuego, pero ahora la Justicia deberá analizar el hecho a partir de la muerte de la víctima
El objetivo será determinar con precisión cómo comenzó y cómo se desarrolló el enfrentamiento, quién utilizó el arma, en qué circunstancias se efectuaron los disparos y cuál fue la responsabilidad de Pérez en el desenlace.
Para avanzar en esa reconstrucción serán fundamentales las pericias sobre el revólver, las declaraciones de testigos y los demás elementos incorporados al expediente.
Con la muerte de Simek, la Justicia deberá además definir la nueva situación procesal de Pérez y establecer la calificación legal que corresponde aplicar al caso.







