Eduardo Bustamante dejó el cargo y ya son 11 las bajas en el área de exteriores. La renuncia se oficializó este martes en el Boletín Oficial con fecha retroactiva al 18 de julio.
El Gobierno nacional aceptó la renuncia de Eduardo Bustamante como secretario de Relaciones Exteriores, el segundo cargo en importancia dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores. La decisión se formalizó este martes 22 de julio a través del Decreto 491/2025, publicado en el Boletín Oficial, con vigencia retroactiva al 18 de julio y las firmas del presidente Javier Milei y del canciller Gerardo Werthein. La salida se da en medio de una serie de recambios en el equipo de gobierno y representa la undécima baja en el área de exteriores desde diciembre.
Bustamante había asumido en octubre de 2024 en reemplazo de Leopoldo Sahores, en un contexto de redefinición de la política internacional impulsada por la administración libertaria. El ahora exfuncionario fue presentado como un diplomático de carrera con una larga trayectoria en la función pública. Su perfil técnico respondía a una lógica más profesional dentro de la Cancillería, en contraste con los lineamientos más ideológicos que el presidente buscó imprimir en la agenda internacional desde su llegada al poder.
Formado como abogado y politólogo, Bustamante acumulaba experiencia en temas de seguridad internacional, terrorismo y crimen organizado. Participó en misiones diplomáticas en Angola y Pakistán durante los gobiernos kirchneristas, y luego integró el equipo de Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad entre 2016 y 2018. Su renuncia ocurre apenas un día después de la salida del jefe de asesores presidenciales, Demian Reidel, quien pasará a dedicarse exclusivamente al desarrollo del Plan Nuclear Argentino desde Nucleoeléctrica.
Con 156 bajas oficiales desde el inicio de la gestión, la administración Milei continúa con una dinámica marcada por la rotación de funcionarios y ajustes en áreas estratégicas. En este marco, la Cancillería deberá redefinir su conducción en un momento clave, en medio de las tensiones con organismos internacionales y el relanzamiento del Consejo de Mayo como eje del nuevo rumbo político.







