Un trayecto que implicaba 45 minutos en moto en las calles de la capital británica, ahora pueden realizarse en solo dos minutos.
Una de las promesas es reducir gastos y acelerar los medios tecnológicos, en beneficio de pacientes y especialistas. Uno de sus inventores es un médico afgano, que los sufrió durante las operaciones occidentales durante la guerra en Afganistán. «Cuando era chico, la guerra en Afganistán todavía existía. Los drones estaban en mi mente, utilizándose para provocar muerte y destrucción. Y me pregunté por qué no podíamos usar esta tecnología para brindar atención médica y salvar vidas”, confesó.







