Fabio Zerpa, referente de la Cooperativa de Motomandados, expresó su profunda preocupación por el aumento de la inseguridad que afecta a los repartidores.
Sus declaraciones surgen tras un grave episodio en Barranqueras, donde un joven de 27 años fue baleado mientras realizaba una entrega.
«Nosotros llevamos años trabajando en este rubro, pero siempre con el temor de que algo así pueda suceder», señaló Zerpa, destacando que muchos trabajadores no cuentan con la capacitación necesaria para enfrentar situaciones peligrosas.
Según explicó, los repartidores suelen implementar medidas de autoprotección al ingresar a zonas consideradas inseguras.
«Nos avisamos entre todos, compartimos la ubicación y nos mantenemos alerta hasta que el compañero sale del lugar. Pero no tendría que ser así, todos deberíamos poder trabajar tranquilos», afirmó.







