El precio internacional del petróleo registró una fuerte caída este viernes luego del anuncio sobre la apertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el comercio de hidrocarburos.
La decisión de mantener habilitado el paso para buques comerciales generó un inmediato alivio en los mercados energéticos, que reaccionaron con una baja cercana al 10% en las principales referencias internacionales del crudo.
En este contexto, el barril de Brent —referencia global— cerró en torno a los 89,43 dólares, con una caída de 8,77 dólares, lo que representa un retroceso del 8,93% en la jornada.
El desplome se produjo tras el anuncio de que el estrecho de Ormuz, ubicado entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, continuará abierto para la navegación comercial mientras se mantenga el alto el fuego en la región, lo que reduce el riesgo inmediato de interrupciones en el suministro global de petróleo.
La noticia tuvo un impacto directo en los mercados, que venían operando con alta volatilidad debido a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el temor a eventuales bloqueos de esta vía estratégica, por donde transita una parte significativa del comercio mundial de crudo.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto clave para el abastecimiento energético global, ya que por allí circula aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado a nivel internacional.
Analistas señalan que la decisión de mantener abierto el paso genera expectativas de mayor estabilidad en el corto plazo, aunque advierten que el escenario sigue siendo sensible a cualquier cambio en el conflicto regional.
En paralelo, los mercados bursátiles también reaccionaron con optimismo, en un contexto de mayor confianza por la posibilidad de una desescalada en las tensiones geopolíticas que venían presionando al alza el precio de la energía.







