Se trata de un giro histórico en la política exterior de estas potencias aliadas de Occidente. El anuncio se da en medio de la ofensiva militar israelí en Gaza y previo a una cumbre clave sobre la solución de los dos Estados.
En un movimiento que marca un punto de inflexión en la política internacional hacia Medio Oriente, el Reino Unido, Canadá y Australia anunciaron este domingo el reconocimiento oficial del Estado de Palestina, una decisión que fue rápidamente condenada por el gobierno israelí.
El anuncio, de alto contenido simbólico y político, se produjo en la antesala de una cumbre internacional copresidida por Francia y Arabia Saudita al margen de la Asamblea General de la ONU, en la que una decena de países podrían sumarse al reconocimiento. La medida también cobra relevancia por tratarse de los primeros países del G7 en dar este paso.
El contexto no podría ser más tenso: la decisión se produce mientras continúa la ofensiva militar israelí sobre la Franja de Gaza, iniciada tras los ataques perpetrados por Hamás en 2023, y en un momento en que crece la presión internacional para reactivar las negociaciones por una solución de dos Estados.
Un giro histórico
El primer ministro británico, Keir Starmer, rompió con décadas de política exterior al declarar que el reconocimiento busca “revivir la esperanza de paz entre palestinos e israelíes, y una solución de dos Estados”.
Desde la Autoridad Palestina, el presidente Mahmud Abás celebró el anuncio y lo calificó como “un paso importante y necesario para lograr una paz justa y duradera, de acuerdo con la legitimidad internacional”.
En la misma línea, el primer ministro canadiense, Mark Carney, escribió en X (antes Twitter):
“Canadá reconoce al Estado de Palestina y ofrece su colaboración para construir la promesa de un futuro pacífico tanto para el Estado de Palestina como para el Estado de Israel”.
Por su parte, Australia se sumó a la decisión. El primer ministro Anthony Albanese afirmó:
“Reconocemos las legítimas y prolongadas aspiraciones del pueblo palestino de tener un Estado propio”.
Rechazo de Israel
La reacción del gobierno israelí fue inmediata. El primer ministro Benjamín Netanyahu afirmó que su país luchará “en la ONU y en todos los demás ámbitos, contra la falsa propaganda” dirigida a Israel y contra “los llamados para la creación de un Estado palestino, que pondría en peligro nuestra existencia y serviría como un absurdo premio al terrorismo”.
Más enfático aún fue el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, quien calificó el reconocimiento como “inaceptable” y pidió la aplicación inmediata de la soberanía israelí sobre Judea y Samaria (nombre bíblico que Israel usa para referirse a Cisjordania). También exigió el “desmantelamiento completo de la Autoridad Palestina”.
En paralelo, el viceprimer ministro británico, David Lammy, quien representará a su país en la Asamblea General de la ONU, criticó la política de asentamientos israelí y denunció la expansión de la colonización en los territorios palestinos.
“Debemos mantener viva la perspectiva de una solución de dos Estados, actualmente en peligro, no solo por el conflicto en Gaza, sino también por la violencia y la expansión de la colonización”, sostuvo.
Más países se suman
La cancillería de Portugal también confirmó que reconocerá al Estado de Palestina, sumándose al giro diplomático que ya parece marcar una nueva etapa en el tratamiento internacional del conflicto.
El tema será central en la agenda de la ONU esta semana, en la que la presión por una solución de dos Estados parece haber recuperado fuerza tras años de estancamiento.







