Con el acompañamiento del Gobierno del Chaco, se llevó adelante la primera capacitación ambiental destinada a los equipos de trabajo de la Fundación Urunday, en el marco del desarrollo del primer Plan de Gestión Ambiental de la Bienal Internacional de Escultura del Chaco 2026.
La jornada estuvo dirigida a integrantes de las áreas de servicios y soporte de la Fundación y fue coordinada por el Grupo Parino junto a la Subsecretaría de Ambiente, como parte de una estrategia interinstitucional orientada a fortalecer las políticas de sustentabilidad vinculadas al evento cultural más importante de la provincia.
La iniciativa es impulsada de manera articulada entre el Gobierno del Chaco, la Fundación Urunday, la Municipalidad de Resistencia, el Ecoequipo, la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), el Chaco Bureau y representantes del sector privado. El objetivo es consolidar herramientas que permitan mitigar el impacto ambiental que genera la Bienal Internacional de Escultura.
Durante la capacitación participaron trabajadores de las áreas de administración, conservación y restauración, vigilancia y limpieza, quienes abordaron contenidos vinculados a la sensibilización ambiental, la gestión de residuos en eventos masivos, la separación en origen, el reciclaje, la valorización de materiales y el rol de cada sector en la construcción de un evento sustentable.
Desde la organización destacaron que estas acciones forman parte de un programa integral que busca promover buenas prácticas ambientales dentro de la Bienal, fortaleciendo la reducción del impacto ambiental y fomentando una cultura organizacional comprometida con la sostenibilidad.
Asimismo, anticiparon que las capacitaciones continuarán en las próximas semanas, incorporando progresivamente a otros equipos de trabajo, expositores y propuestas gastronómicas que formarán parte de la Bienal 2026.
En paralelo, se avanzará con campañas de concientización destinadas al público y con la medición de la huella de carbono del evento, una iniciativa que se realizará por tercer año consecutivo y que permitirá evaluar el impacto ambiental de la propuesta cultural.
De esta manera, la Bienal del Chaco continúa consolidando un modelo de gestión que integra arte, participación comunitaria y compromiso ambiental, reafirmando al arte como un bien de acceso colectivo y con responsabilidad sostenible.







