Rusia confirmó este domingo que utilizó el misil hipersónico Oreshnik, con capacidad para portar cargas nucleares, durante uno de los ataques más intensos registrados sobre Kiev desde el inicio de la guerra en Ucrania. El bombardeo dejó al menos cuatro muertos, decenas de heridos y graves daños en distintos puntos de la capital ucraniana.
Según informaron medios internacionales, el ataque combinó más de 600 drones y alrededor de 90 misiles lanzados durante la madrugada. Las explosiones afectaron edificios residenciales, escuelas, infraestructura pública y espacios culturales de Kiev.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que el operativo fue una respuesta a recientes acciones militares ucranianas y afirmó que los objetivos eran instalaciones vinculadas a la infraestructura militar. Sin embargo, autoridades de Ucrania denunciaron que los ataques impactaron zonas civiles y provocaron destrucción en distintos barrios de la ciudad.
Qué es el misil Oreshnik
El misil Oreshnik es un arma balística hipersónica desarrollada por Rusia y presentada oficialmente en 2024. Tiene capacidad para transportar ojivas convencionales o nucleares y puede alcanzar velocidades extremadamente altas, lo que dificulta su interceptación por los sistemas de defensa aérea.
Especialistas señalan que este tipo de misil representa una fuerte señal de escalada militar debido a su potencia y capacidad estratégica. Según reportes internacionales, esta sería la tercera vez que Rusia utiliza este sistema durante la guerra en Ucrania.
Condena internacional y preocupación en Europa
Tras el ataque, varios países europeos expresaron su preocupación y condenaron el uso de armamento con capacidad nuclear en el conflicto. Funcionarios de la Unión Europea calificaron el bombardeo como una “escalada peligrosa” y reclamaron nuevas medidas de presión contra Moscú.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció que el ataque tuvo como objetivo “intimidar a la población” y destruir infraestructura civil. Además, Ucrania solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU tras los bombardeos.
Durante el operativo también resultó afectada la residencia del embajador de Albania en Kiev, aunque no se reportaron víctimas diplomáticas.
El conflicto entre Rusia y Ucrania continúa mostrando nuevos niveles de tensión mientras se mantienen los enfrentamientos militares y las negociaciones internacionales siguen sin avances concretos hacia un alto el fuego.







