La sesión del Concejo Municipal de Resistencia prevista para este martes fue suspendida por falta de quórum, lo que impidió avanzar con el tratamiento de uno de los temas más relevantes del orden del día: el proyecto impulsado por el oficialismo para prohibir el cobro ilegal de los denominados “trapitos” en zonas con estacionamiento medido.
La iniciativa fue presentada por el presidente del cuerpo legislativo, Alejandro Aradas, y había sido derivada semanas atrás a las comisiones de Asuntos Generales y Obras Públicas. El expediente llegaba al recinto con expectativas de aprobación, ya que requiere únicamente mayoría simple, número que el bloque oficialista estaría en condiciones de alcanzar.
Sin embargo, la ausencia de concejales imposibilitó el inicio formal de la sesión y dejó el debate en suspenso hasta una nueva convocatoria.
El proyecto del oficialismo
La propuesta busca impedir cualquier tipo de cobro informal en sectores donde el municipio ya percibe una tarifa a través del sistema de estacionamiento medido.
Según argumentó Aradas al presentar la iniciativa, numerosos automovilistas denunciaron situaciones de intimidación y daños en sus vehículos cuando se negaban a pagar el monto exigido por los cuidacoches.
Desde el oficialismo sostienen que no puede coexistir un cobro paralelo en espacios públicos donde ya existe una contraprestación regulada por el Estado municipal, y consideran que la medida apunta a garantizar seguridad y orden en el uso del espacio urbano.
Una propuesta alternativa desde la oposición
En paralelo, el Concejo también analiza un proyecto de signo contrario impulsado por la concejal Lucila Masin, integrante del Frente Chaqueño.
La iniciativa propone regularizar la actividad de los cuidacoches mediante un sistema de identificación, zonificación y capacitación laboral, en lugar de avanzar hacia una prohibición total.
Durante la presentación del proyecto opositor, trabajadores del sector acompañaron la propuesta y denunciaron episodios de persecución policial y falta de oportunidades laborales.
Debate abierto y nueva convocatoria
La caída de la sesión dejó ambos proyectos a la espera de una nueva convocatoria del cuerpo deliberativo, donde el debate sobre los “trapitos” promete volver a ocupar un lugar central en la agenda política local.
El tema genera posiciones divididas tanto dentro del ámbito político como entre vecinos y comerciantes de la ciudad, en medio de discusiones sobre seguridad, uso del espacio público y alternativas de inclusión laboral para quienes desarrollan esta actividad informal.







