La quiebra de SanCor abrió una nueva etapa para una de las empresas más emblemáticas de la industria láctea argentina. Luego de que la Justicia santafesina habilitara el proceso de venta de sus unidades productivas y activos, al menos seis grupos empresarios locales y extranjeros avanzan en negociaciones para adquirir lo que queda de la cooperativa.
La histórica firma, que arrastra una deuda estimada en USD 120 millones y años de crisis financiera y productiva, había solicitado su propia quiebra tras el fracaso del concurso preventivo iniciado en 2025. La decisión judicial permitió mantener la continuidad operativa de la empresa mientras se define el futuro de sus plantas y activos.
Según trascendió, entre los interesados en quedarse con SanCor aparecen empresas vinculadas al sector lácteo y grupos inversores. Entre los oferentes mencionados figuran Savencia —propietaria de la marca Milkaut—, Adecoagro, fabricante de Las Tres Niñas, Punta del Agua, Elcor —dueña de La Tonadita—, La Tarantela y el empresario Gustavo Scaglione, propietario de medios de comunicación en distintas provincias del país.
La primera reunión oficial entre las autoridades judiciales, la administración de la empresa y los potenciales compradores se realizó en la sede central de SanCor, en la ciudad santafesina de Sunchales. Allí se expusieron los lineamientos para el proceso de venta y el estado actual de la compañía.
El proceso es supervisado por el juez Marcelo Gelcich, junto con la sindicatura y la coadministración judicial. La intención es avanzar en una solución que contemple tanto la situación de los acreedores como el impacto social y laboral derivado de la crisis de la cooperativa.
Actualmente, SanCor conserva seis plantas industriales, aunque varias funcionan por debajo de su capacidad operativa y algunas permanecen paralizadas. De acuerdo con el fallo judicial, la planta de San Guillermo se encuentra inactiva desde diciembre de 2025 y otras unidades operan con serias dificultades financieras.
La empresa llegó a procesar más de tres millones de litros de leche diarios en sus años de mayor expansión, pero durante el último año apenas alcanzó los 500 mil litros por día, reflejando el profundo deterioro productivo que atravesó en los últimos años.
Además de la fuerte caída en la producción, la cooperativa acumula millonarias deudas salariales, impositivas y previsionales. La Justicia resolvió permitir la continuidad de las operaciones para evitar un mayor impacto sobre los más de 900 trabajadores que aún dependen de la empresa.
La posible venta integral de SanCor representa uno de los procesos empresariales más relevantes del sector alimenticio argentino en los últimos años y mantiene en expectativa tanto a trabajadores como a productores y acreedores vinculados a la histórica cooperativa fundada en 1938.







