El hijo de Romina Yan contó en una entrevista cómo fueron los años posteriores a la muerte de su madre. Su abuelo, Gustavo Yankelevich, le respondió públicamente con un mensaje de apoyo.
A pocos días de un nuevo aniversario de la muerte de Romina Yan, su hijo Valentín Yankelevich, de 23 años y piloto, habló por primera vez en público de lo que vivió en su infancia. Aseguró haber sufrido maltrato físico y psicológico por parte de su padre, Darío Giordano. Lo hizo en una entrevista con Infobae.
Valentín explicó que decidió contar su historia para “sacarse una mochila” que arrastraba desde hacía mucho tiempo. Recordó que tenía siete años cuando murió su madre, y que Giordano les comunicó la noticia a él y a sus hermanos y les prometió que se haría cargo de cuidarlos. Sin embargo, dijo, lo que vino después fue todavía más duro que la pérdida.
Según su relato, desde los 9 o 10 años él y su hermano Franco empezaron a padecer golpes, gritos y destratos dentro de la casa. Entre los episodios que describió mencionó tirones de pelo, arrastres por la escalera y encierros en su cuarto, donde le llevaban la comida fría varias horas más tarde. Contó que las horas en la escuela eran las únicas en las que se sentía bien. También dijo que en esa época llegó a sentirse inútil por lo que le decían en su casa, y que hoy no llama “papá” a Giordano porque, según afirmó, nunca cumplió ese rol.
Aclaró que habla solo por su propia experiencia y que no quería involucrar a sus hermanos, entre ellos Azul, la menor. Destacó que con Franco se contuvieron mutuamente en los peores momentos.
Pedidos de ayuda sin respuesta
Valentín relató que en la casa no había adultos que los protegieran y que, cuando intentaron pedir ayuda a sus abuelos paternos, no fueron escuchados. Según contó, les pedían comprensión porque Giordano también atravesaba un momento difícil. También dijo que la psicóloga a la que asistía no fue un espacio seguro, porque su padre estaba al tanto de lo que se hablaba en las sesiones y eso derivaba en más violencia.
En ese contexto, reconoció que tuvo pensamientos sobre la muerte y que llegó a no querer vivir. Ese fue el punto de quiebre: él y Franco decidieron irse de la casa y se refugiaron con su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, a quien describió como la primera persona que los escuchó. “Mi abuelo me salvó la vida”, afirmó.
A los 18 años, Valentín cambió su apellido por el de su familia materna, una decisión que vinculó con el dolor que le generaba el anterior y con el reconocimiento hacia su abuelo, a quien considera su verdadera figura paterna. Al hacer un balance, dijo que haber pasado de aquel niño sin ganas de vivir a su presente ya es una victoria.
El mensaje de Gustavo Yankelevich
Poco después de que se difundiera la entrevista, el productor televisivo publicó en sus redes una foto junto a sus nietos Franco y Valentín. En el texto les expresó su admiración por haber superado lo vivido y por haber luchado para salir adelante, y les dijo que los ama.
Romina Yan y Darío Giordano se casaron en 1998 y tuvieron tres hijos: Franco, Valentín y Azul.
Fuente: C5N / entrevista de Infobae.







