El Gobierno de Venezuela anunció un paquete de medidas económicas destinadas a asistir a las familias afectadas por los devastadores terremotos que sacudieron el país el pasado 24 de junio, mientras continúan las protestas y los reclamos por la escasa ayuda oficial en las zonas más castigadas, especialmente en el estado de La Guaira.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó la puesta en marcha de un programa de financiamiento que contempla pagos mensuales durante seis meses para las personas damnificadas. Sin embargo, las autoridades no precisaron el monto que recibirán los beneficiarios ni la cantidad de familias que serán alcanzadas por la medida.
Además, el Ejecutivo anunció un esquema de subsidios hipotecarios que cubrirá hasta el 80% de las cuotas para quienes perdieron sus viviendas, en coordinación con la banca nacional. También confirmó que la próxima semana presentará un plan integral para la recuperación del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, infraestructura que sufrió importantes daños durante el desastre y cuya reconstrucción contará con apoyo internacional.
Persisten las quejas en La Guaira
Mientras el Gobierno presenta nuevas medidas, en las zonas más afectadas crecen las críticas de los damnificados, que denuncian demoras en la llegada de asistencia, falta de alimentos, agua potable y soluciones habitacionales.
En distintos sectores de La Guaira, vecinos realizaron protestas y cortes de calles para exigir el cumplimiento de las promesas oficiales de reubicación y una respuesta más rápida frente a la emergencia. Las manifestaciones fueron particularmente visibles en Caraballeda, una de las localidades más golpeadas por los sismos.
Un desastre con miles de víctimas
Según el último balance oficial, los terremotos dejaron 2.954 personas fallecidas, 16.592 heridos y más de 16.300 personas sin vivienda, además de severos daños en infraestructura pública y privada. Miles de familias permanecen alojadas en refugios temporales mientras avanzan las tareas de rescate y reconstrucción.
En paralelo, organismos internacionales y más de una veintena de países continúan colaborando con el envío de ayuda humanitaria y equipos especializados para asistir a las víctimas y acelerar las labores de recuperación.
Las nuevas medidas económicas buscan aliviar la situación de los afectados, aunque las demandas de los damnificados y las denuncias por demoras en la asistencia mantienen bajo presión a las autoridades, en medio de una de las mayores tragedias naturales registradas en la historia reciente de Venezuela.







