En el marco del juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, Griselda Reynoso ofreció su declaración, donde reiteró su inocencia y compartió los detalles de su vida el día 2 de junio, fecha clave en la investigación.
Reynoso comenzó su testimonio presentándose ante el jurado: “Soy inocente de todo lo que se me acusa”. Al ser interrogada sobre sus actividades esa noche, explicó que se encontraba en la casa de un vecino, el señor Ríos, junto a su expareja, su hija y su nieta. “Preparábamos la cena y tomábamos cerveza y vino”, relató, destacando que no salió de la propiedad del señor Ríos, salvo para ir a un quiosco dentro de su terreno.
La declaración continuó con detalles sobre sus actividades. Reynoso mencionó que permanecieron en la casa hasta aproximadamente las 12 de la noche, donde también tomaron fotos y grabaron un video. Cuando se le preguntó si había visto algo inusual esa noche, respondió con firmeza que no.
Al ser cuestionada sobre su relación con Marcela Acuña y Emerenciano Sena, Reynoso admitió que solo los conocía de vista. Su papel en el campo se limitaba a las tareas del hogar, y no tenía información sobre los eventos que rodearon la causa.
Reynoso relató cómo tomó conocimiento de su involucramiento en el caso cuando la policía llegó a buscarla a la casa de su padre el 11 de junio. “Me notificaron que había una disposición de violencia de género”, explicó. Desde ese momento, su vida dio un giro drástico, llevándola a ser detenida y a dar testimonios ante la fiscalía.
Durante su detención, expresó que no tuvo acceso a información sobre el caso ni a comunicación con el exterior. “Estuve sola en una piecita, dormía en el piso con un colchón, no había tele ni nada”, lamentó.
Reynoso también mencionó haber recibido amenazas que la llevaron a comprender la seriedad de la situación. “Cuando recibí amenazas por celular, me di cuenta de lo grande que era esta investigación”, afirmó.
Su testimonio concluyó con una reiteración de su inocencia y su deseo de que la verdad salga a la luz. “No hice nada”, enfatizó, dejando claro su deseo de justicia en medio de un proceso judicial que ha marcado su vida y la de sus seres queridos.







