El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció este jueves la desaparición de la tripulación de un buque petrolero venezolano que, según afirmó, fue interceptado y abordado por fuerzas militares de Estados Unidos en el Caribe. El mandatario calificó el hecho como “un acto de piratería”, lo que generó rechazo dentro y fuera del país.
Desde Caracas, Maduro aseguró que la nave, dedicada al comercio internacional, fue interceptada “como piratas del Caribe” en un operativo realizado en aguas ubicadas al norte de Trinidad y Tobago, en dirección a las islas de Granada.
Acusaciones contra Estados Unidos
El Gobierno venezolano sostiene que el buque transportaba 1.900.000 barriles de crudo, adquiridos legalmente y con destino a mercados internacionales. “Los tripulantes de esa nave están secuestrados, están desaparecidos, nadie sabe dónde están”, afirmó Maduro en su declaración.
Según el presidente, el operativo confirma que el objetivo de Washington es “apoderarse del petróleo venezolano”, y advirtió que este tipo de acciones forman parte de una escalada que pone en riesgo la estabilidad regional.
Rechazo dentro de Venezuela
Maduro también mencionó que una encuesta realizada en las últimas horas muestra que el 96 % de los venezolanos repudia el presunto secuestro y el asalto al buque, lo que, según dijo, evidencia un amplio consenso en la población frente a la denuncia realizada.
Además, informó que ordenó medidas inmediatas en el plano diplomático y que Venezuela “asegurará todas sus naves” para garantizar el libre comercio de su petróleo en los mercados internacionales.
Advertencias y postura del Gobierno
El mandatario sostuvo que algunos sectores en Estados Unidos “quieren una guerra”, aunque remarcó que Venezuela mantendrá una postura pacífica, centrada en la defensa de su soberanía y sus recursos naturales.







