El Senado argentino dio este jueves un paso clave al aprobar la controvertida reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, en una jornada marcada por un intenso debate político y fuertes protestas en las inmediaciones del Congreso. La iniciativa obtuvo 42 votos a favor y 30 en contra tras más de catorce horas de sesión, según reportaron medios nacionales.
La aprobación representa una victoria legislativa significativa para el oficialismo, que logró concitar el respaldo de su coalición y de bloques aliados como el radicalismo, el PRO y diversas bancadas provinciales. El proyecto ahora será remitido a la Cámara de Diputados para continuar su tratamiento antes del 27 de febrero.
Qué incluye la reforma y qué cambios propone
La iniciativa busca modernizar el marco laboral argentino, considerado por sus impulsores como demasiado rígido y desactualizado. Entre los principales puntos planteados se encuentran:
- Flexibilización de normas de contratación y despido, con reducción de indemnizaciones y ampliación de períodos de prueba.
- Posibilidad de jornadas laborales de hasta 12 horas en determinados casos.
- Incentivos para promover el empleo formal.
- Limitaciones al derecho de huelga en sectores esenciales y cambios en la negociación colectiva.
Desde el oficialismo se defendió la reforma como una medida necesaria para dinamizar la economía, atraer inversiones y fomentar la creación de empleo formal en un país con altas tasas de empleo informal. El jefe de bancada oficialista afirmó que el marco actual “ancla al país en el pasado” y que los cambios permitirán “más libertad y crecimiento”.
Rechazo y protestas fuera del Congreso
La aprobación en el Senado no estuvo exenta de tensión: grandes movilizaciones de sindicatos y organizaciones sociales se concentraron frente al Congreso para rechazar el proyecto. Las protestas derivaron en incidentes con las fuerzas de seguridad, con uso de gas lacrimógeno, heridos y varias detenciones, según relataron medios nacionales y agencias internacionales que cubrieron el hecho.
Dirigentes gremiales y opositores calificaron la reforma como un retroceso en derechos laborales y advirtieron que recurrirán a instancias judiciales si avanza sin atender sus planteos.
Próximos pasos legislativos
Con la media sanción obtenida en el Senado, el proyecto pasará ahora al plenario de la Cámara de Diputados, donde se espera un debate clave en las próximas semanas. El gobierno apuesta a sancionar la norma antes de que finalice el período de sesiones extraordinarias, mientras que opositores intensifican sus gestiones para modificar o frenar su avance.







