La investigación por la muerte de Matías Julián Álvarez Guardia sumó un nuevo capítulo enfocado en el análisis patrimonial. Mientras la querella impulsó la pista sobre movimientos financieros tras el fallecimiento, la información remitida por la entidad bancaria provincial arrojó claridad sobre el destino final de los fondos.
Lo que sostiene la querella
Los abogados que representan a la familia de la víctima, encabezados por Pablo Vianello, alertaron días atrás al Ministerio Público Fiscal sobre transacciones registradas el 3 de agosto, un día después del hecho y en momentos en que el joven era velado. La sospecha de los querellantes radicaba en que el teléfono celular de Julián continuaba en poder de allegados a Victoria Luz Cantero —única imputada y detenida en la causa—, por lo que exigieron investigar si existió una sustracción de dinero aprovechando la circunstancia.
Según detalló la defensa de la víctima, se observó un giro desde la cuenta del Nuevo Banco del Chaco (NBCH) hacia otra billetera virtual perteneciente al propio Julián, por lo que solicitaron requerimientos oficiales para constatar desde qué dispositivo se operó y si desde esa segunda cuenta los fondos se redistribuyeron a terceros.
La respuesta del Nuevo Banco del Chaco
Ante los requerimientos judiciales, la entidad bancaria analizó los extractos de las cuentas personales y billeteras digitales de la víctima. El informe oficial del NBCH determinó que no existieron transferencias dirigidas hacia Victoria Cantero ni hacia miembros de su entorno familiar.
Aunque el informe descarta la hipótesis de que la acusada o su entorno se hayan beneficiado directamente con dichos movimientos, la Justicia penal continuará cruzando datos tecnológicos para reconstruir la secuencia final del hecho y determinar la responsabilidad de la imputada, quien permanece en prisión preventiva bajo la carátula de homicidio agravado por el vínculo.







