Los presidentes de Brasil y Estados Unidos mantuvieron una conversación telefónica en medio de la creciente tensión comercial entre ambos países. El mandatario brasileño calificó de “infundadas” las razones utilizadas por Washington para aplicar las nuevas tarifas y ambos acordaron avanzar con nuevas negociaciones.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo este viernes una conversación telefónica de una hora y veinte minutos con su par de Estados Unidos, Donald Trump, en medio de las fuertes diferencias comerciales entre ambos países. Según informó el Palacio de Planalto, el diálogo se desarrolló en un tono “amistoso y cordial” y estuvo centrado principalmente en los nuevos aranceles impuestos por Washington a productos brasileños.
Durante la comunicación, Lula cuestionó directamente los fundamentos utilizados por la administración estadounidense para justificar las nuevas medidas comerciales. El mandatario brasileño sostuvo que las acusaciones vinculadas con deforestación, acuerdos preferenciales, propiedad intelectual, combate a la corrupción, el sistema de pagos Pix, el etanol y las importaciones de productos vinculados al trabajo forzado son “infundadas”.
Lula también advirtió que las tarifas afectan negativamente tanto a Brasil como a Estados Unidos y defendió la continuidad del diálogo como la principal vía para resolver el conflicto comercial.
Trump propuso retomar las negociaciones
De acuerdo con la información difundida por el Gobierno brasileño, Trump coincidió en la necesidad de preservar vínculos comerciales fuertes entre ambos países y propuso que los equipos de Brasil y Estados Unidos vuelvan a reunirse “lo más brevemente posible”.
El planteo abre la puerta a una nueva instancia de negociaciones en un momento de creciente tensión bilateral. Lula, por su parte, remarcó la importancia de que Estados Unidos continúe siendo uno de los principales socios comerciales de Brasil.
Las nuevas tarifas estadounidenses habían sido anunciadas en los últimos meses y generaron una fuerte reacción del Gobierno brasileño. Washington estableció una sobretasa del 25% para determinados productos brasileños y posteriormente sumó otra del 12,5% vinculada a acusaciones relacionadas con la falta de controles sobre bienes producidos mediante trabajo forzado.
Lula también cuestionó la decisión de Estados Unidos sobre las bandas criminales
Otro de los temas abordados durante la conversación fue la lucha contra el crimen organizado.
Lula expresó la voluntad de Brasil de continuar cooperando con Estados Unidos en esta materia, pero rechazó que las organizaciones criminales brasileñas sean consideradas organizaciones terroristas.
El presidente brasileño sostuvo que estos grupos ejercen violencia y “terror cotidiano” sobre sectores vulnerables de la población, pero remarcó que Brasil cuenta con instrumentos propios para combatirlos sin necesidad de otorgarles una clasificación especial.
Estados Unidos había incluido al Comando Vermelho y al Primeiro Comando da Capital (PCC) dentro de su clasificación de organizaciones terroristas, una decisión que generó críticas del Gobierno brasileño.
Según el Palacio de Planalto, Trump se mostró dispuesto a reforzar la cooperación bilateral en materia de seguridad y señaló que movilizaría funcionarios de alto nivel para avanzar en ese trabajo conjunto.
También hablaron de los conflictos internacionales
La conversación entre Lula y Trump no se limitó a la relación bilateral. Los mandatarios también abordaron distintos conflictos de la agenda internacional y el funcionamiento del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Lula cuestionó la falta de respuestas del organismo ante las crisis internacionales y propuso la convocatoria de una reunión extraordinaria para buscar alternativas diplomáticas a los conflictos actuales.
El mandatario brasileño planteó que los grandes líderes internacionales deberían concentrarse en encontrar soluciones negociadas y poner fin a las guerras, en lugar de profundizar los enfrentamientos.
Un intento de bajar la tensión entre Brasil y Estados Unidos
La conversación de este viernes representa un nuevo intento de abrir un canal de diálogo directo entre Lula y Trump en medio de una relación bilateral atravesada por fuertes diferencias.
Aunque el presidente brasileño mantuvo su rechazo a las razones esgrimidas por Washington para aplicar los aranceles, la disposición de ambos gobiernos a retomar las negociaciones podría generar una nueva instancia para discutir las medidas comerciales.
Por ahora, no hubo un anuncio sobre el levantamiento de las tarifas. Sin embargo, el acuerdo para que los equipos de ambos países vuelvan a reunirse marca un posible camino de negociación frente a un conflicto que amenaza con afectar los vínculos económicos entre dos de las principales economías del continente.







