El gobierno de Xi Jinping cuestionó las declaraciones del embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, quien advirtió sobre supuestos riesgos de espionaje vinculados al uso de tecnología china en Vaca Muerta.
El gobierno de China volvió a cruzar a Estados Unidos por sus cuestionamientos al uso de tecnología de empresas del país asiático en América Latina. Desde Beijing calificaron las advertencias de Washington como un “acoso tecnológico flagrante” y le reclamaron que deje de intervenir en las decisiones de los países de la región.
La respuesta estuvo a cargo de Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, quien acusó a Estados Unidos de “fabricar hechos y tergiversar la realidad” para presionar a países latinoamericanos y caribeños a reemplazar proveedores tecnológicos chinos.
El conflicto por la tecnología china
La disputa se intensificó luego de las declaraciones del embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, quien cuestionó el uso de tecnología china en sectores estratégicos y puso especial atención en Vaca Muerta.
El diplomático había advertido que empresas como Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI podrían representar riesgos vinculados con el espionaje, los ataques informáticos y eventuales interrupciones de redes. Según su planteo, la legislación china obliga a estas compañías a cooperar con los servicios de inteligencia de Beijing.
Lamelas también sostuvo que el uso de tecnología china en infraestructura vinculada con Vaca Muerta podría convertirse en un obstáculo para la llegada de inversiones extranjeras. Para Estados Unidos, la protección de los datos y la seguridad de las redes forman parte de una cuestión de seguridad nacional.
La respuesta de Beijing
China rechazó esas acusaciones y defendió el funcionamiento de sus empresas tecnológicas en los mercados latinoamericanos.
Lin Jian aseguró que las compañías chinas cumplen con las leyes y regulaciones de los países donde operan y destacó su aporte al desarrollo económico y a la generación de empleo.
Además, el funcionario chino acusó a Estados Unidos de haber realizado durante años actividades de vigilancia y ciberataques en América Latina y el Caribe.
En ese marco, Beijing reclamó a Washington que “deje de interferir” en el derecho de los países soberanos a elegir libremente a sus socios comerciales y tecnológicos y que termine con lo que calificó como una estrategia de “manipulación política”.
Vaca Muerta, en el centro de la disputa
El enfrentamiento entre ambas potencias tiene un capítulo particular en Argentina por el avance de proyectos tecnológicos vinculados con Vaca Muerta.
En las últimas semanas, Lamelas cuestionó públicamente la presencia de empresas chinas en sectores estratégicos y señaló que los inversores necesitan contar con redes que consideren confiables.
La controversia también alcanzó a Huawei y la cooperativa neuquina CALF, que mantiene proyectos vinculados con conectividad, redes eléctricas inteligentes y un centro de datos.
De esta manera, las diferencias entre Washington y Beijing volvieron a tener a la Argentina como uno de los escenarios de una disputa que combina tecnología, seguridad, inversiones y desarrollo energético, con Vaca Muerta como uno de sus principales puntos de tensión.







