Un informe internacional liderado por expertas en derecho y género concluye que los abusos sexuales fueron parte de una estrategia deliberada durante el ataque a Israel. Exigen que se reconozcan como crímenes de lesa humanidad.
A nueve meses del ataque perpetrado por Hamas en Israel el 7 de octubre de 2023, un nuevo informe internacional alerta sobre el uso sistemático de violencia sexual como táctica de guerra. La investigación, elaborada por el Proyecto Dinah —integrado por juristas, especialistas en género y ex funcionarias judiciales—, sostiene que los abusos no fueron hechos aislados, sino acciones organizadas con el fin de deshumanizar a las víctimas y sembrar terror en la sociedad israelí.
El informe documenta casos de violación, tortura sexual, violencia grupal y amenazas ocurridas en al menos seis locaciones, incluyendo el festival de música Nova, bases militares y kibutz atacados. Las autoras, entre ellas la profesora Ruth Halperin-Kaddari, la coronel Sharon Zagagi-Pinhas y la jueza Nava Ben-Or, afirman que los crímenes sexuales fueron “intencionales y planificados, no producto del caos”.
Evidencia alternativa y desafío legal
Ante la dificultad de contar con testimonios directos —muchas víctimas fueron asesinadas o están demasiado traumatizadas para declarar—, el informe propone que el derecho internacional acepte pruebas indirectas como relatos de testigos, registros de socorristas, imágenes y análisis contextuales. Esta revisión apunta a adaptar los estándares probatorios a situaciones extremas y romper con el silencio que suele rodear este tipo de crímenes.
Secuestros y violencia de género
El documento incluye testimonios de 15 personas que estuvieron en cautiverio, donde se describen desnudez forzada, acoso, amenazas y ataques sexuales, incluso contra hombres. En muchos casos, los abusos fueron tan extremos que resultaron letales o dejaron secuelas físicas y psicológicas irreversibles.
Las autoras remarcan que estos hechos no deben relativizarse por el contexto del conflicto y que la violencia sexual no es nunca justificable en escenarios de guerra.
Un paso hacia la justicia internacional
El objetivo del informe es que estos crímenes sean reconocidos como delitos de lesa humanidad, y que su denuncia no solo sirva para castigar a los responsables, sino también para establecer una verdad histórica, reparar a las víctimas y prevenir futuras atrocidades.
En esa línea, la Corte Penal Internacional ya emitió una orden de arresto contra Mohammed Deif, líder de las Brigadas al-Qassam —el brazo armado de Hamas—, acusado de crímenes sexuales en el marco del ataque.
El informe del Proyecto Dinah complementa otras investigaciones previas, como los reportes de la ONU publicados en marzo y abril, pero pone especial énfasis en cerrar vacíos probatorios y dar legitimidad a las voces silenciadas por el horror del 7 de octubre.







