El oficialismo decidió retirar el apartado más controvertido del proyecto al no reunir los votos necesarios para aprobarlo. La Cámara alta avanzará con el tratamiento del resto de la iniciativa, mientras continúan las protestas y el debate político en torno a la reforma.
Este jueves el Senado debatirá el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, aunque lo hará sin uno de sus puntos más polémicos: el capítulo que proponía modificar el régimen de venta de tierras rurales a extranjeros. El Gobierno resolvió excluir ese apartado luego de comprobar que no contaba con el respaldo suficiente para garantizar su aprobación en la Cámara alta.
La decisión representa un cambio en la estrategia legislativa del oficialismo, que optó por preservar el tratamiento del resto de la iniciativa antes que arriesgar una derrota parlamentaria. El proyecto mantiene otros ejes considerados prioritarios por el Ejecutivo, entre ellos modificaciones vinculadas a la protección de la propiedad privada, el régimen de expropiaciones, los procesos de desalojo y distintos aspectos relacionados con la seguridad jurídica para propietarios e inversores.
El capítulo referido a la venta de tierras rurales había despertado un amplio rechazo tanto en bloques opositores como entre algunos legisladores dialoguistas. La propuesta original planteaba cambios en las restricciones vigentes para la adquisición de inmuebles rurales por parte de capitales extranjeros, un tema que generó cuestionamientos por su eventual impacto sobre la soberanía y el control de recursos estratégicos del país.
Pese a que ese punto fue eliminado del debate, distintos sectores sindicales, organizaciones sociales y espacios políticos decidieron mantener la movilización prevista frente al Congreso durante la sesión. La convocatoria, impulsada inicialmente para rechazar la flexibilización en la venta de tierras, amplió luego sus reclamos hacia otros aspectos del proyecto y de la política económica del Gobierno.
La Confederación General del Trabajo (CGT), que había adherido a la protesta, redujo finalmente su participación luego de conocerse la decisión oficial de retirar el artículo cuestionado. No obstante, la central obrera confirmó una presencia institucional junto a las CTA y otras organizaciones, aunque concentrará sus principales esfuerzos en la movilización prevista por San Cayetano.
En el recinto, el oficialismo buscará reunir los apoyos necesarios para aprobar el resto del articulado, en una sesión que se anticipa extensa y con un fuerte debate entre las distintas bancadas. Mientras el Gobierno sostiene que la iniciativa apunta a fortalecer la seguridad jurídica y fomentar las inversiones, desde la oposición advierten que algunos cambios propuestos podrían afectar derechos adquiridos y debilitar herramientas de intervención del Estado.
La exclusión del capítulo sobre la venta de tierras a extranjeros modificó el escenario político previo a la sesión, aunque no logró desactivar la tensión en torno a una de las iniciativas legislativas más relevantes impulsadas por el Ejecutivo en el segundo semestre del año. El resultado del debate marcará el futuro de una reforma que continúa generando fuertes diferencias dentro y fuera del Congreso.







