El Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires denunció públicamente al influencer Santiago Maratea por haber promovido, a través de sus redes sociales, el consumo de un producto dietético para bajar de peso, sin contar con formación profesional habilitante. La entidad lo acusó de incurrir en “intrusismo profesional” y calificó su accionar como “agraviante, irresponsable e intrusivo”.
La denuncia fue acompañada por una carta documento en la que se exige al influencer que se retracte de sus dichos, principalmente difundidos a través de Instagram, donde cuenta con millones de seguidores, en su mayoría jóvenes.
“Como establece el artículo 12 de la Ley de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), no se puede sugerir el consumo de productos dietéticos si no se es médico o nutricionista”, explicó Laura Salzman, presidenta del Colegio de Nutricionistas bonaerense.
“Esto puede ser riesgoso para la salud”
En el centro de la polémica se encuentra un reel publicado por Maratea en el que promociona un té que, según afirma, “ayuda a bajar de peso” y mejora el metabolismo de los carbohidratos. En su mensaje, el influencer también criticó a profesionales del área:
“Si lo quieren probar, háganlo con información, y no como ciertos nutricionistas arrogantes que, a pesar de tener un título, no investigan y desinforman”, expresó.
La respuesta desde el sector profesional no tardó en llegar. “Parece inofensivo, pero estas recomendaciones pueden tener consecuencias serias si no se considera la situación particular de cada individuo”, advirtió Salzman.
“Esto no es solo un tema legal: es un asunto de ética y salud pública. La población necesita información responsable, y no mensajes livianos de personas sin formación académica en el tema”, agregó.
Publicidad encubierta y alerta sobre el rol de influencers
Desde el Colegio también advirtieron que detrás de estas recomendaciones podría haber intereses económicos ocultos:
“Exigimos el cese de la publicidad encubierta. Estas prácticas responden a estrategias de marketing de empresas farmacéuticas y alimenticias que usan a influencers como vehículos masivos de promoción”, indicó Salzman.
La denuncia remarca que el rol de los nutricionistas es proteger a la sociedad y ofrecer orientación basada en evidencia científica. “Debemos cuidar a la población. No se puede banalizar el impacto que puede tener en la salud un mensaje como este”, concluyó.
La polémica reabre el debate sobre la responsabilidad de los influencers al hablar de salud y alimentación en redes sociales, y el alcance de la legislación frente al avance de nuevas formas de promoción que, muchas veces, evaden los marcos regulatorios vigentes.







