La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó un recurso de queja presentado por la defensa de María Inés Mozzati, esposa del empresario Mariano Martínez Rojas, y dejó firme la condena dictada por la justicia correntina en una causa por estafas vinculadas a operaciones de compraventa de vehículos realizadas en 2013.
Con la decisión adoptada por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, quedó confirmada la sentencia que condenó a Mozzati a un año y seis meses de prisión en suspenso, como partícipe necesaria en una maniobra fraudulenta que también involucró a su esposo, condenado a tres años de prisión, unificados posteriormente en seis años, por causas acumuladas.
Una estafa con autos y cheques sin fondos
El caso se inició tras la denuncia de Hugo Walter Sotelo Bertschinger, quien relató que entregó un automóvil Ford Fiesta y $150.000 en efectivo a Martínez Rojas bajo promesas de negocios que nunca se concretaron. En el marco de la maniobra, se emitieron cheques sin fondos, algunos firmados por Mozzati, y se utilizaron sociedades familiares para canalizar las operaciones.
La sentencia fue dictada en junio de 2020 por el Tribunal Oral Penal Nº 2 de Corrientes, que también resolvió absolver a Sara Rojas, madre de Martínez Rojas, por el beneficio de la duda.
El fallo fue confirmado por el Superior Tribunal de Justicia de Corrientes en dos oportunidades: en octubre de 2020 y en 2022, cuando se rechazaron los recursos extraordinarios federales. El máximo tribunal provincial ratificó que Mozzati actuó con pleno conocimiento de la maniobra: “Firmó cheques en blanco y constituyó una sociedad que permitió la operación fraudulenta”, sostuvo el ministro Alejandro Alberto Chain, cuyo voto fue acompañado por sus pares Eduardo Panseri, Guillermo Semhan, Luis Rey Vázquez y Fernando Niz.
Fallo firme
Con la negativa de la Corte Suprema, que declaró inadmisible la presentación de Mozzati, la condena quedó firme y la causa judicial llega a su cierre tras más de una década de tramitación.
Mariano Martínez Rojas, quien cobró notoriedad por su vínculo con la compra frustrada del grupo Indalo, permanece condenado en otras causas judiciales vinculadas a delitos económicos.







