El primero en renunciar a esta pensión fue Elpidio González, exvicepresidente y figura destacada del radicalismo, quien consideraba inmoral recibir dinero por un servicio prestado al país. Su ejemplo sentó un precedente de integridad que inspiró a otros.
Eduardo Duhalde, expresidente durante la crisis de 2001, rechazó recibir una jubilación bajo la ley de asignaciones vitalicias, afirmando que tener un «salario de privilegio» era una falta de respeto a la sociedad. Duhalde no figura en el listado que ANSES proporcionó a CNN, y su decisión contrasta con la postura de algunos de sus colegas de la misma época.
Ramón Puerta y Eduardo Camaño, quienes también lideraron en momentos críticos de 2001, optaron por no solicitar este beneficio. En cambio, Adolfo Rodríguez Saá sí percibe la asignación.
Carlos Ruckauf, exvicepresidente y gobernador de la provincia de Buenos Aires, tampoco figura como beneficiario.
Recientemente, Javier Milei, quien asumió la presidencia en 2023, presentó una solicitud a la ANSES para renunciar a su derecho a esta jubilación, un gesto calificado como novedoso por su entorno, aunque precedido por figuras políticas que se mantuvieron firmes en sus principios.







