El Gobierno de José Raúl Mulino confirmó daños en 419 escuelas, 21 centros de salud y más de 426 viviendas. El sismo dejó 27 personas heridas, aunque no se registraron víctimas fatales. Los recursos serán destinados a la asistencia humanitaria y la recuperación de las zonas afectadas.
El Gobierno de Panamá declaró el estado de emergencia nacional tras el terremoto que sacudió al país el viernes y anunció la movilización de US$ 100 millones para atender a las comunidades damnificadas y avanzar en la reconstrucción de la infraestructura dañada.
La decisión fue aprobada este sábado por el Consejo de Gabinete, por instrucción del presidente José Raúl Mulino, luego de analizar los informes del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y de otros organismos desplegados en las zonas afectadas.
Los fondos estarán destinados a financiar ayuda humanitaria, ejecutar reparaciones urgentes y recuperar los servicios esenciales en las provincias más perjudicadas por el movimiento telúrico y sus posteriores réplicas.
Durante una conferencia de prensa, el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, explicó que la prioridad del Ejecutivo es asistir a las familias afectadas, coordinar la respuesta institucional y garantizar los recursos necesarios para atender la emergencia.
Daños en escuelas, centros de salud y viviendas
El último balance oficial del Sinaproc reportó 27 personas heridas, todas con lesiones leves o moderadas. Hasta el momento, las autoridades no informaron víctimas fatales.
Sin embargo, el terremoto provocó importantes daños materiales. El Ministerio de Educación registró afectaciones en 419 centros escolares, mientras que al menos 21 instalaciones sanitarias sufrieron daños de distinta magnitud. Además, las inspecciones alcanzaron a más de 426 viviendas, algunas de las cuales presentan deterioros severos y pérdidas totales.
Las evaluaciones continúan en edificios públicos y privados para determinar las condiciones de seguridad y establecer cuáles podrán volver a funcionar con normalidad.
El sismo se registró a las 12:56 del viernes y tuvo su epicentro en la península de Azuero. Las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas concentran una parte importante de las afectaciones, aunque también se reportaron daños en Chiriquí, Bocas del Toro, la provincia de Panamá y las comarcas Ngäbe-Buglé y Emberá.
Operativo de asistencia y evacuaciones preventivas
Como parte de la respuesta, el Gobierno conformó una comisión de alto nivel para coordinar la ayuda humanitaria, gestionar donaciones y planificar las futuras obras de reconstrucción.
Además, habilitó el Parque Omar, en la capital panameña, como centro de acopio para recibir alimentos, agua y artículos de primera necesidad. Las gobernaciones provinciales también funcionarán como puntos de recepción y distribución de asistencia.
Uno de los episodios más delicados se registró en la isla de Cañas, donde unas 300 personas fueron evacuadas preventivamente ante el incremento del nivel del agua asociado al evento sísmico. Los residentes permanecen bajo resguardo y reciben asistencia alimentaria y sanitaria.
En paralelo, 419 efectivos del Servicio Nacional de Fronteras fueron desplegados para colaborar con las tareas de seguridad, logística y asistencia humanitaria.
Las clases continúan suspendidas mientras se inspeccionan los edificios
Tras el terremoto, el Ministerio de Educación suspendió las clases y las actividades administrativas del sistema público como medida preventiva.
El ministro de Educación, Ventura Vega, informó que este domingo se anunciará si las actividades académicas podrán retomarse el lunes 12 de octubre. La decisión dependerá de los resultados de las inspecciones estructurales y de las condiciones de seguridad de cada establecimiento.
Mientras continúan las evaluaciones, el Gobierno aseguró que mantendrá informada a la población sobre la evolución de la emergencia y las medidas destinadas a recuperar las zonas afectadas.
Fuente: Noticias Argentinas







