Las declaraciones públicas de Valentín, nieto de Gustavo Yankelevich, tuvieron una fuerte repercusión y motivaron que el productor hablara sobre la situación que, según contó, atravesaron sus nietos durante la infancia.
En diálogo con Mediodía Noticias, Yankelevich recordó que Cris Morena fue la primera en advertir que algo podía estar ocurriendo con los chicos y le pidió que prestara atención.
Con el tiempo, Franco, el mayor de los hermanos, comenzó a contarle lo que sucedía en su casa. Según el productor, el adolescente le relató que había sufrido golpes y que tenía miedo de que las agresiones se repitieran si su abuelo intervenía.
Aproximadamente un año después, Valentín también se animó a hablar. Yankelevich sostuvo que, cuando ambos compartieron sus experiencias, comprendió que debía buscar una solución para protegerlos.
El productor explicó que se asesoró con abogados y presentó una denuncia. Según su relato, el procedimiento judicial se extendió durante más de dos años y comenzó con una autorización provisoria para que los chicos permanecieran con él.
Posteriormente, un juez le otorgó la tenencia por períodos de tres meses, con controles periódicos, hasta que finalmente consiguió la tenencia definitiva.
Yankelevich también recordó las dificultades que enfrentó durante ese proceso y explicó por qué decidió no hablar públicamente mientras se desarrollaban las actuaciones.
Por último, aclaró que Azul, la hermana de Franco y Valentín, no sufrió violencia y que la familia buscó preservar su vida cotidiana mientras los chicos atravesaban esa situación.
La entrevista permitió conocer la versión del productor sobre los hechos y el proceso familiar y judicial que, según sus declaraciones, se desarrolló antes de que sus nietos decidieran hablar públicamente.







