Pablo Laurta, el ciudadano uruguayo acusado del doble femicidio de su ex pareja Luna Giardina (26) y su ex suegra Mariel Zamudio (54), volvió a hablar públicamente este jueves en medio de su traslado bajo custodia. En declaraciones breves pero contundentes, el imputado afirmó: “Yo fui a rescatar a mi hijo”, en lo que parecería ser un nuevo intento de justificar el brutal ataque que sacudió a dos países.
La frase fue pronunciada mientras Laurta era trasladado desde los Tribunales de Concordia, Entre Ríos, luego de que la jueza Gabriela Seró le dictara 120 días de prisión preventiva por un delito previo: el homicidio del remisero Martín Palacio, ocurrido pocas horas antes de los crímenes en Córdoba.
Una estrategia de defensa bajo la lupa
La fiscal entrerriana Daniela Montangie imputó a Laurta por homicidio criminis causa en la causa del remisero, mientras que la Justicia de Córdoba avanza con la investigación del doble femicidio. Las autoridades sostienen que Laurta planificó el ataque, presuntamente motivado por una disputa por la tenencia del hijo que tenía con Giardina.
Ya el miércoles, durante otro traslado desde Gualeguaychú, el acusado había afirmado ante los medios: “Todo fue por justicia”, frases que las autoridades interpretan como parte de una estrategia de defensa basada en un supuesto estado emocional alterado. No obstante, investigadores aseguran que los elementos recolectados apuntan a una acción premeditada y deliberada.
Antes de su traslado definitivo a Córdoba, Laurta fue sometido a exámenes médicos y psiquiátricos de rutina, tal como exige el protocolo judicial.
Una tercera víctima y un caso en expansión
En paralelo, la Justicia continúa investigando el asesinato del chofer de un Toyota Corolla, identificado como Martín Palacio, quien habría sido asesinado por Laurta durante su intento de fuga. En las inmediaciones del lugar donde fue visto por última vez, las autoridades encontraron un cuerpo aún sin identificar formalmente, que se presume podría ser el del remisero.
Este nuevo hecho amplifica la gravedad del caso, que ya figura entre los más estremecedores del año por la violencia de los crímenes, el trasfondo familiar y la repercusión binacional.
Dolor en Uruguay: la madre del acusado rompió el silencio
Desde Canelones, Uruguay, Estrella Laurta Varela, madre del acusado, ofreció declaraciones a A24 que reflejan la conmoción familiar. Entre lágrimas, dijo:
“No puedo creer que haya parido a un asesino. No es la persona que crié. Mi prioridad ahora es mi nieto, que está solo en el mundo, sin su madre, sin su abuela y sin su padre, que asesinó cruelmente a ambas”.
El niño, hijo de Luna Giardina y Pablo Laurta, quedó sin su núcleo familiar directo. La situación del menor es seguida de cerca por organismos de protección de la infancia, tanto en Argentina como en Uruguay.
Próximos pasos
Mientras se espera el traslado de Laurta a Córdoba para ser indagado formalmente por el doble femicidio, la Justicia continúa recolectando pruebas y pericias psicológicas para determinar su estado mental al momento del crimen.
El caso se convirtió en un símbolo del horror, no solo por la brutalidad de los hechos, sino también por la exposición mediática del acusado y el profundo dolor que ha dejado en ambas orillas del Río de la Plata.







