En una maniobra que refleja el impacto inmediato de decisiones fiscales y tensiones geopolíticas, compradores chinos adquirieron al menos 10 cargamentos de soja argentina, según informaron operadores del mercado de granos a la agencia Reuters. La compra se concretó tras la suspensión temporal de las retenciones a las exportaciones de soja en Argentina, medida que estará vigente por un mes.
Esta operación representa un golpe para los productores estadounidenses, que continúan excluidos de su principal mercado debido a la persistente guerra comercial entre Washington y Beijing. China, el mayor importador mundial de soja, aún no ha comprado ningún cargamento de la cosecha otoñal de EE. UU., señalaron los operadores.
Argentina gana competitividad en el mercado internacional
“La medida impositiva temporal de Argentina aumenta la competitividad de su soja, lo que impulsa a los comerciantes a asegurar cargamentos para los inventarios del cuarto trimestre en China”, destacó Reuters, remarcando que este período suele estar dominado por envíos estadounidenses, pero ahora está condicionado por el conflicto bilateral entre EE. UU. y China.
Según los reportes, los cargamentos adquiridos —de tipo Panamax, con un volumen de 65.000 toneladas métricas cada uno— están programados para ser enviados en noviembre. Los precios se negociaron con una prima de entre US$ 2,15 y US$ 2,30 por bushel sobre el contrato de noviembre de la soja en la Bolsa de Comercio de Chicago (CBOT).
Uno de los comerciantes consultados afirmó que el número de cargamentos podría ser incluso mayor: hasta 15 envíos, reservados apenas horas después de que Argentina anunciara la suspensión del impuesto a las exportaciones. “Significa claramente que China no necesita los granos estadounidenses”, aseguró, bajo condición de anonimato.
Demanda sostenida y contexto global favorable para Argentina
Rodolfo Rossi, presidente de Acsoja, explicó durante el Seminario Acsoja 2025 que las dificultades de China para abastecerse con soja brasileña están fortaleciendo la posición argentina en el mercado. «Esto, sumado a la disputa comercial con Estados Unidos, ha generado una mayor demanda de nuestra soja», afirmó.
Además, se observa una fuerte acumulación de inventarios en China: las importaciones del país asiático alcanzaron niveles récord entre mayo y agosto. Este comportamiento responde en parte a estrategias preventivas ante posibles interrupciones del suministro durante el último trimestre del año.
Perspectivas para el cuarto trimestre
Según el analista Wan Chengzhi, de Capital Jingdu Futures, los factores clave para los próximos meses serán la evolución de las compras efectivas y los arribos reales de soja argentina a China, así como el resultado de las negociaciones entre EE. UU. y China, que podrían redefinir el flujo comercial hacia principios de 2026.







