Ayelén Monserrat, observadora meteorológica, estimó que el río podría alcanzar entre 7,25 y 7,30 metros y luego comenzar a estacionarse. Además, alertó sobre precipitaciones previstas en las altas cuencas y pidió evitar el pánico ante los rumores sobre posibles cortes de agua y luz.
La crecida del río Paraná mantiene en alerta a las zonas ribereñas del Chaco. En una entrevista con Radio Ban, la observadora meteorológica Ayelén Monserrat informó que el nivel del río en Barranqueras superó los siete metros y señaló que el pico de esta creciente podría registrarse durante la jornada siguiente a la entrevista.
Según precisó, a las 16 se registró una altura de 7,04 metros en Barranqueras. La suba, explicó, se estaba produciendo lentamente, con incrementos de aproximadamente uno o dos centímetros entre registros. En ese contexto, estimó que el nivel podría llegar a entre 7,25 y 7,30 metros antes de comenzar a estabilizarse o descender.
Sin embargo, advirtió que la situación deberá seguirse de cerca debido a las lluvias previstas en las altas cuencas. De acuerdo con lo explicado por la especialista, se esperan precipitaciones de entre 50 y 90 milímetros, con acumulados que podrían alcanzar localmente los 230 milímetros en sectores del Iguazú y el Alto Paraná.
Estas lluvias podrían generar una nueva onda de crecida durante las siguientes una o dos semanas, por lo que la evolución del río dependerá también de lo que ocurra en esas regiones.
Qué se espera para Resistencia
En cuanto al pronóstico para Resistencia, Monserrat indicó que se mantenía la expectativa por posibles precipitaciones durante la tarde del miércoles mencionado en la entrevista. No obstante, aclaró que todavía existía incertidumbre sobre la cantidad de lluvia y los sectores donde podrían registrarse los mayores acumulados.
La situación genera preocupación en una ciudad que, además de seguir la evolución del Paraná, debe atender el riesgo de anegamientos por lluvias. En ese marco, se realizan tareas de refuerzo en el sistema de defensas de la zona sur.
La observadora explicó que trabajó en un simulador de inundaciones para analizar qué sectores podrían verse afectados ante distintos escenarios de altura del río: desde los siete metros hasta niveles de diez metros. Para validar la herramienta, utilizó imágenes satelitales de inundaciones y crecidas anteriores.
Según detalló, el escenario de siete metros muestra afectaciones en zonas que históricamente suelen verse comprometidas durante estos episodios. De todos modos, remarcó que se debe continuar con el monitoreo y seguir las indicaciones de las autoridades.
Familias evacuadas y localidades aisladas
Durante la entrevista, Monserrat compartió datos disponibles hasta el día 17 sobre la situación en las zonas ribereñas. Según esas cifras, se habían registrado 309 familias evacuadas en sectores afectados y alrededor de 3.200 habitantes en un casco urbano aislado en la Isla del Cerrito.
Entre las zonas consideradas críticas y con necesidad prioritaria de asistencia fluvial mencionó la Isla del Cerrito, la Isla Soto y Colonia Tacuarí.
En el caso de Barranqueras, indicó que los registros disponibles hasta esa fecha daban cuenta de 46 familias evacuadas, unas 170 personas aproximadamente.
La especialista aclaró que se trata de cifras sujetas a actualización, ya que los municipios remiten información de manera permanente sobre la evolución de la emergencia.
Rumores sobre el agua y la luz: pidió evitar el pánico
Otro de los temas abordados fue la circulación de videos y mensajes en redes sociales que advertían sobre posibles faltantes de agua y cortes de energía como consecuencia de la creciente.
Frente a esas versiones, Monserrat pidió informarse a través de fuentes oficiales y evitar compartir contenidos que puedan generar temor sin contar con información confirmada.
Explicó que los organismos de emergencia mantienen el monitoreo de la situación y que se evalúa cómo podría afectar una eventual inundación a los servicios esenciales. Durante la entrevista, sostuvo que, según la información con la que contaba en ese momento, los sistemas estaban funcionando y no se habían registrado fallas vinculadas a esa situación.
La observadora señaló que quienes lo consideren necesario pueden tomar previsiones razonables, como contar con agua para consumo, pero insistió en que eso no debe convertirse en una reacción motivada por rumores o mensajes alarmistas.
También recordó que la provincia atravesó otras crecientes con niveles similares e incluso superiores, aunque aclaró que será necesario observar cómo impactan las próximas lluvias en las altas cuencas.
Dónde consultar información oficial
Ante la posibilidad de nuevos cambios en el nivel del río, Monserrat recomendó seguir los reportes del Comité de Emergencias, Defensa Civil, la Administración Provincial del Agua (APA), el Instituto Nacional del Agua (INA) y Prefectura Naval.
Además, pidió respetar las indicaciones de las autoridades, evitar acercarse a zonas inundables y no circular por sectores comprometidos por el avance del agua.
La evolución del Paraná y las precipitaciones previstas serán claves para determinar cómo continuará la situación en los próximos días. Mientras tanto, la recomendación es mantenerse informados por canales oficiales y evitar difundir versiones que no hayan sido confirmadas.







