El Gobierno nacional realizó un pago de 800 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI), correspondiente a intereses del acuerdo vigente. La operación se concretó mientras el país aguarda la aprobación de la segunda revisión del programa, lo que permitiría recibir nuevos fondos en las próximas semanas.
Según se informó, este es uno de los compromisos financieros previstos para este año en el marco del acuerdo firmado con el organismo. Para cumplir con el pago, el Ejecutivo utilizó un mecanismo que incluyó la compra de Derechos Especiales de Giro (DEG), una herramienta habitual en este tipo de operaciones.
Al mismo tiempo, el Gobierno espera que el directorio del FMI apruebe la segunda revisión técnica del acuerdo. Si eso ocurre, se habilitaría un desembolso cercano a los 1.000 millones de dólares, que serviría para reforzar las reservas y afrontar nuevos vencimientos.
El impacto del pago ya se reflejó en las reservas del Banco Central, que registraron una baja tras la salida de divisas. Sin embargo, desde el equipo económico sostienen que estos movimientos forman parte de la dinámica habitual del programa.
De cara a los próximos meses, Argentina deberá enfrentar nuevos vencimientos con el FMI, lo que mantiene la atención puesta en la llegada de futuros desembolsos y en el cumplimiento de las metas acordadas.
En este contexto, el Gobierno continúa con las gestiones ante el organismo internacional, con el objetivo de asegurar el flujo de fondos y sostener el programa económico en marcha.







