Los Emiratos Árabes Unidos habrían participado de manera encubierta en operaciones militares contra Irán desde el comienzo de la guerra en Medio Oriente, en una escalada que profundiza la tensión regional y modifica el tablero geopolítico del Golfo Pérsico. La información fue revelada por el diario The Wall Street Journal y replicada por diversos medios internacionales, aunque hasta el momento Abu Dhabi no reconoció oficialmente esas acciones.
Según el reporte, las fuerzas emiratíes llevaron adelante ataques selectivos contra instalaciones estratégicas iraníes desde marzo, en coordinación indirecta con la ofensiva liderada por Estados Unidos e Israel contra Teherán. Uno de los objetivos alcanzados habría sido una refinería ubicada en la isla iraní de Lavan, en el Golfo Pérsico.
La participación de Emiratos Árabes Unidos representa un cambio significativo respecto de la postura pública que había mantenido el país del Golfo durante el conflicto. Hasta ahora, las autoridades emiratíes se habían mostrado oficialmente enfocadas en la defensa de su territorio tras sufrir múltiples ataques con drones y misiles lanzados por Irán.
Durante las últimas semanas, Emiratos denunció reiteradas ofensivas iraníes sobre infraestructura energética y zonas urbanas. El Ministerio de Defensa emiratí informó que logró interceptar cientos de drones y misiles desde el inicio de las hostilidades, aunque algunos proyectiles impactaron en instalaciones petroleras y provocaron víctimas civiles.
La revelación sobre las operaciones secretas aumenta el riesgo de una expansión regional aún mayor del conflicto, en un contexto marcado por la creciente inestabilidad en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo y gas. En los últimos días también se reportaron ataques contra buques comerciales y amenazas iraníes de restringir la navegación en la zona.
Fuentes citadas por Reuters señalaron que no fue posible verificar de forma independiente toda la información publicada por The Wall Street Journal, aunque el informe coincide con una serie de movimientos militares y declaraciones políticas registradas durante las últimas semanas en la región.
En paralelo, el conflicto continúa deteriorando las relaciones diplomáticas entre Irán y los países árabes del Golfo. Emiratos Árabes Unidos había advertido recientemente que respondería a cualquier nueva agresión iraní y recibió el respaldo del Consejo de Cooperación del Golfo.
Mientras tanto, Estados Unidos mantiene negociaciones indirectas con Teherán para intentar sostener un frágil alto el fuego, aunque las amenazas cruzadas y los ataques militares mantienen a Medio Oriente en uno de los momentos de mayor tensión de los últimos años.







