Sebastián Queijeiro y Javier Ignacio Baños, nuevos abogados defensores del músico, plantearon que existe un riesgo para su salud e integridad y pidieron suspender el debate oral por el crimen de Cristian Díaz.
La defensa de Cristian Gabriel Álvarez Congiu, conocido como “Pity” Álvarez, presentó un hábeas corpus para intentar suspender el juicio oral que enfrenta por el crimen de Cristian Díaz, ocurrido en 2018.
El planteo fue realizado por los abogados Sebastián Queijeiro y Javier Ignacio Baños, quienes asumieron recientemente la defensa del músico. El escrito contiene 14 puntos en los que solicitan distintas medidas vinculadas con su situación durante el debate.
Entre los principales argumentos, los defensores señalaron que existe una “amenaza actual, concreta e inminente” sobre la libertad física y ambulatoria de Álvarez. También advirtieron sobre un posible riesgo para su salud, su integridad psicofísica, su capacidad para ejercer su defensa y su vida.
Como medida inmediata, la defensa pidió al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 que suspenda el juicio oral y público. Además, solicitó un informe detallado sobre los hechos, las decisiones adoptadas, los antecedentes médicos del músico y los distintos planteos realizados durante el proceso.
Los abogados también reclamaron que se les entreguen las grabaciones completas de las audiencias realizadas hasta el momento. En particular, pidieron revisar los episodios en los que Álvarez habría presentado signos de somnolencia y desconexión durante el debate.
Otro de los pedidos centrales consiste en realizar una evaluación multidisciplinaria, urgente e integral. El objetivo es determinar si actualmente el músico cuenta con una capacidad neuropsíquica estable, continua y previsible que le permita comprender lo que ocurre en el juicio, seguir las audiencias y participar de manera efectiva en todas las etapas del proceso.
El pedido de la defensa se produce después de que, en la última audiencia, los magistrados rechazaran tanto el planteo de nulidad del debate como la solicitud para que el caso fuera llevado a un juicio por jurados populares.
Esa decisión significó el primer revés para el nuevo equipo defensor de Álvarez, que ahora busca que se analice nuevamente su situación antes de que continúe el juicio.







