Luego del revés que sufrió el oficialismo en la Cámara de Diputados, donde se rechazó el veto presidencial a la Ley de Emergencia en Discapacidad, el presidente Javier Milei lanzó duras críticas contra la oposición y acusó al Congreso de estar “secuestrado por el kirchnerismo”.
Durante su intervención en el Council de las Américas, Milei calificó la sesión parlamentaria del miércoles como “un espectáculo macabro” y apuntó directamente contra los diputados de Unión por la Patria, a quienes acusó de querer “quebrar al Estado” y “volver al país al peor momento del 2023”.
“Enfrente tenemos un Congreso secuestrado por el kirchnerismo, que solo responde a sus intereses. No tienen otra intención que destruir al país y romper la economía, porque saben que la suya siempre va a estar. Siempre vivieron de la política”, afirmó el mandatario.
En ese contexto, defendió a los 83 legisladores que votaron a favor del equilibrio fiscal, a quienes calificó como “héroes”, en contraposición con quienes impulsaron proyectos resistidos por el Ejecutivo. A estos últimos volvió a tildar de “degenerados fiscales”, uno de los términos más utilizados por Milei en su discurso público para referirse a sectores que, según él, promueven el gasto público sin responsabilidad.
Milei en modo campaña: “El último clavo al cajón del kirchnerismo”
Ya con el foco puesto en las elecciones legislativas bonaerenses del 7 de septiembre, Milei convocó a sus seguidores a votar por La Libertad Avanza para “ponerle el último clavo al cajón del kirchnerismo”.
“Estamos en un momento bisagra, con la posibilidad de terminar definitivamente con el kirchnerismo. En octubre vamos a ganar y terminaremos con el populismo decadente que tanto nos agobia”, sostuvo.
Además, reiteró que el kirchnerismo “ve una gran oportunidad en la destrucción económica” y que “para ellos, cada pobre es una oportunidad de acumular más poder, por eso los multiplican y no quieren que salgamos del pozo”.
Choque institucional
La sesión en Diputados generó un nuevo foco de tensión entre el Poder Ejecutivo y el Congreso, con una oposición que busca recuperar espacio legislativo tras la pérdida del control parlamentario en los últimos años, y un oficialismo que, sin mayoría propia, sostiene el veto como herramienta central para frenar leyes que considera inviables fiscalmente.







